miércoles, 24 de febrero de 2016

Miquel Josep Serra Ferrer de Mallorca (FRAY JUNIPERO SERRA (SANTO))

  

SAN FRAY JUNIPERO SERRA

(Rdo. Miquel Josep Serra i Ferrer)

Santo Mallorquín y Español 

Apóstol de SIERRA GORDA y de la baja y alta California, en la Nueva España. Padre Fundador de California y uno de los Padres de los Estados Unidos de América. 

 

Estatua en la Misión de Santa Bárbara

Del Paraíso de la Isla de Mallorca a los Pu..... desiertos de California llenos de serpientes de cascabel y alacranes, llevando la palabra de amor de Jesús. Por lo visto, los mismos alacranes que le picaron y con el tiempo lo mataron, siguen destilando veneno por esas tierras de Dios negando la labor de CIVILIZACION que llevaron los Franciscanos del Imperio Español.

“Dijo que iba a morir en California predicando el Evangelio y protegiendo a los nativos y lo cumplió. Completó su misión y murió como un héroe”.




 





VISITA DE LOS REYES DE LAS ESPAÑAS AL PUEBLO NATAL DE SAN JUNIPERO SERRA EN EL 2020 



Petra (Mallorca)
 

Nació en Petra (Mallorca) y murió en San Carlos de Monterrey (California). Misionero. Su nombre de pila era Miguel. Ingresó a los diecinueve años en la Orden franciscana y enseñó en su convento y en la Universidad de Palma de Mallorca. En 1749 fue enviado a Méjico y permaneció hasta 1758 en las misiones de Sierra Gorda (Querétaro), donde practicó los procedimientos de conversión y civilización que aplicó más tarde en California. De 1758 a 1767 permaneció en el colegio de San Fernando de la capital, dedicado a la predicación y a misiones entre fieles, allí y en varios lugares de Nueva España, obteniendo merecido renombre. Al ser expulsados los jesuitas se hizo cargo de las misiones de la baja California (1768), pero enseguida el visitador don José de Gálvez le encomendó el campo nuevo de la alta California, que había decidido colonizar el Gobierno español ante los avances rusos desde Alaska. Aunque irían tropas y colonos, se quería realizar una conquista política a base de la conversión de los indios, y el papel fundamental incumbía a los misioneros. Aceptó Serra, y con un grupo de franciscanos y el teniente Portolá salió de Loreto por tierra, fundando la primera misión en San Diego el 16 de julio de 1769. Serra contuvo el desaliento y evitó el abandono.

En 1770, con Portolá, fue a Monterrey, donde fundó la misión de San Carlos. Tras fundar dos más, regresó a Méjico en 1772, para exponer la situación al virrey Bucareli, a quien sometió una Representación, base de la definitiva organización de California. Hasta su muerte permaneció ya en este país, entregado íntegramente a la labor misional, recorriéndolo casi constantemente, y muchas veces a pie, en su calidad de presidente de las misiones. Nueve se fundaron por él o bajo su dirección, entre ellas la de San Francisco (1776) y San Gabriel (Los Angeles), donde se congregaron indios de seis grupos étnicos distintos y se bautizó a 5.800 en vida de Serra. Su sistema consistía en apartar al indio del ambiente pagano, agrupándole en los pueblos anejos a la misión, en la que, además de la enseñanza religiosa y de envolverle en un ambiente totalmente cristiano, se le enseñaba la agricultura, la cría de ganado y los oficios más corrientes, tanto a hombres como a mujeres, pues su nivel cultural era sumamente bajo. Introdujo Serra los primeros ganados y los primeros cultivos de tipo superior en California, y hubo de dedicar una buena parte de su actividad a buscar una sólida base económica a las misiones y a sus indios. En cada una había, por lo general, dos frailes, consagrado uno a la labor apostólica y el otro a la agricultura y a la difusión de los oficios manuales. El régimen era patriarcal, nombrándose, incluso, autoridades indias; pero el influjo de los padres era omnímodo; la política seguida con ellos era simultáneamente realista e idealista, y produjo excelentes resultados mientras se mantuvo el régimen de las misiones con las normas adoptadas.

Procuraron Serra y los suyos difundir enérgicamente el uso de la lengua española y la mezcla de razas, fomentando matrimonios con los colonos blancos o con indios ya cristianos. Desde la época de Sierra Gorda fue fiel compañero de Serra el padre Francisco Palou, paisano suyo y autor de su biografía (Relación histórica de la vida y apostólicas tareas del venerable padre fray Junípero Serra, México, 1787; Madrid, 1944). Demostró constantemente paciencia, caridad y esfuerzo en grado inagotable, y su riqueza mística le hizo posible su abrumadora tarea. La figura de Serra es hoy muy popular en Norteamérica, en especial en California, donde se le considera su fundador, colonizador y civilizador. Varias grandes ciudades (San Francisco, Los Angeles, Monterrey, San Diego) surgieron de las misiones fundadas por él o por su impulso. Existe sobre él abundante bibliografía (Bolton, Piette, Geiger), y los católicos de los Estados Unidos tratan actualmente de introducir el proceso de su beatificación. [Fue beatificado por Juan Pablo II el 25 de septiembre de 1988].

Ramón Ezquerra, Fray Junípero Serra, AA.VV.,
Diccionario de Historia de España.
Madrid, Revista de Occidente, 1952. T. II, pp. 1167-1168.

 



El fraile mallorquín Junípero Serra se lanzó a evangelizar los territorios del norte de California junto a las expediciones militares de la corona española a finales del siglo XVIII. Llegó a este territorio prácticamente inexplorado en 1769, a los 56 años después de dos décadas en México, y en poco más de una década había fundado nueve misiones entre San Diego y San Francisco. Serra, poco conocido en España, es en California un personaje histórico monumental que se estudia en los colegios y sin el cual no se entiende la historia del oeste americano. Por ejemplo, cada estado de EE UU está representado en el Capitolio de Washington por dos estatuas. Las de California son Junípero Serra y Ronald Reagan. 

Según cuenta el historiador Steve Hackel, Serra “dijo que iba a morir en California predicando el Evangelio y lo cumplió. Completó su misión y murió como un héroe”. El fraile mallorquín “es nuestro Colón, nuestro Cortés”, decía Hackel en una entrevista con EL PAÍS poco después de anunciarse la canonización. 



martes, 16 de febrero de 2016

Helena Petrovna Blavatsky



  

Helena Petrovna Blavatsky

"No hay religión más elevada que la verdad"

 
En 1874 conoció al coronel Henry Olcott y al joven abogado irlandés William Quan Judge, con los que funda la Sociedad Teosófica el 7 de septiembre de 1875, con la participación de dieciséis teósofos.
 
 
 
Era la primogénita del comandante coronel de la artillería imperial rusa  Peter Hahn von Rottenstern, descendiente de una antigua nobleza prusiana de Meclemburgo que emigró a Rusia. La madre, Helena Andreevna, nacida Fadeeva, célebre novelista conocida como "la George Sand rusa" fue a su vez descendiente de la noble familia hugonota Bandre du Plessy, quien emigró de Francia debido a las persecuciones religiosas. A sus ocho años la familia de Helena se trasladó a Saratov en el Volga, donde el abuelo Fadeev era Gobernador de la Provincia.  El 6 de julio de 1842, a los 28 años, la madre de Helena murió de tuberculosis, dejando tres huérfanos Helena, Vera y Leonida. Desde entonces, su educación fue confiada a la abuela materna, la Princesa Helena Paulovna Dolgorukova Fadeeva, descendiente de la más antigua nobleza rusa. Helena Fadeeva era conocida por su gran erudición y por sus diversas publicaciones sobre ciencias naturales, botánica, arqueología, numismática, era también socia correspondiente de la Sociedad Geográfica Británica.


 A su vez, el abuelo fue un destacado académico de las disciplinas ocultas y poseía una vasta biblioteca de obras raras sobre magia, alquimia y ciencias ocultas en general. A tal propósito, H.P.B. escribió: "Antes de mis 15 años he leído todos estos libros con el más intenso interés  y todas las diabluras medievales buscaron refugio en mi cabeza."


 Helena era una niña excepcional y ya a una edad temprana era consciente de ser diferente a los que la rodeaban. La posesión de ciertos poderes psíquicos desconcertaba a su familia y amigos. Al mismo tiempo, intolerante hacia cualquier autoridad y profundamente sensible, ella era dotada en muchos campos: en el lingüístico, en el musical (era, de hecho, una talentosa pianista), en lo artístico, también era un impávido jinete y siempre estaba en estrecho contacto con la naturaleza. En su juventud Helena sentía que en cualquier modo estaba destinada a una vida de servicio y era consciente de poseer una guía y una protección especial.


 Casi a los dieciocho años se casó con un hombre de mediana edad, Nikifor von Blavatsky, Vicegobernador de la Provincia de Yerivan, con un estado de ánimo rebelde de independencia y, quizá, con un plan para librarse de su ambiente.


 Tal matrimonio no significó nada para ella y nunca fue consumado. Después de unos meses se escapó y viajó por Turquía, Egipto y Grecia, con el dinero que le dio su padre. En su vigésimo cumpleaños, en 1851, encontrándose en Londres, se reunió con un individuo que había conocido en sus visiones psico-espirituales de niña. Un iniciado oriental originario de Rajput, el Mahatma Morya o "M", como era conocido en los años siguientes entre los teósofos.


 Éste le indicó una parte de la tarea que estaba reservado para ella y, desde ese momento Helena aceptó plenamente su Guía.


 Más tarde, en ese mismo año, Helena se embarcó para Canadá y, después  se aventuró a viajar por diversas partes de los Estados Unidos, México, América del Sur y las Indias Occidentales, arribó a Ciudad del Cabo y a Ceilán en India, en 1852.Su primer intento de entrar en el Tíbet falló. Posteriormente regresó a Inglaterra vía Java en el 1853.


 En el verano de 1854, se fue a América otra vez, atravesando las Montañas Rocosas.

 A finales de 1855 partió para la India vía Japón y los estrechos. En este viaje, consiguió entrar en el Tíbet a través del Kashmir y el Laddak.


 En 1858 Helena fue a Francia y a Alemania, y luego regresó a Rusia en el otoño de ese año, donde permaneció durante un período de corta duración con su hermana Vera en Pskov.


 Desde el 1860 hasta 1865 vivió y viajó a través del Cáucaso, mientras  sufría de una grave crisis psico-física que le permitía tomar plena consciencia del propio psiquismo. Dejó nuevamente Rusia en el otoño de 1865 y viajó extensamente por los Balcanes, Grecia, Siria, Egipto e Italia.


 En 1868 llegó al Tíbet vía India. En este viaje Helena Petrovna Blavatsky encontró al Maestro Koot Hoomi "K.H." y por primera vez se quedó en su casa en el Pequeño Tíbet.


 A finales de 1870 regresó a Chipre y a Grecia. Embarcándose para Egipto, naufragó cerca de la isla de Spetsai el 4 de julio de 1871. Salvada del anegamiento fue al Cairo, donde trató de formar una Sociedad del Espíritu, pero que pronto falla. Después de mas viajes a través del  Medio Oriente, regresó por un breve periodo donde sus parientes en Odessa, Rusia, en julio de 1872. En la primavera de 1873 Helena recibió instrucciones de ir primero a París y luego a Nueva York; desembarcó el 7 de julio 1873. H.P. Blavatsky tenía 42 años.

De acuerdo con el Mahatma, ella era el mejor instrumento disponible para el trabajo que tenían en mente, es decir, para ofrecer al mundo una nueva representación, aunque sólo en un breve perfil, de la antigua Teosofía "La sabiduría acumulada a lo largo de las Eras, probada y verificada por generaciones de profetas", aquel cuerpo de verdad del cual las grandes y pequeñas religiones  son simplemente ramas de un único árbol. Su objetivo era desafiar por una parte las fortificadas creencias y el dogmatismo típico de algunos círculos religiosos occidentales y, por otra, los puntos de vista, igualmente dogmáticos, de la ciencia de su época. Una grieta, sin embargo, había aparecido recientemente en la dual estructura de aquellas "fortificaciones" mentales. Fue causada por el espiritualismo en aquel tiempo en auge en America.
 
 
 
 

Frases de Helena Petronila Blavatsky

Fortaleced tu alma contra las asechanzas del "yo", hazla merecedora del nombre de "alma diamante". H.P. Blavlatski.



"El que no desempeña la tarea que tiene asignada en la vida, ha vivido en vano". La Voz del Silencio. H.P Blavatsky.



"La Mente es el gran destructor de lo Real. Destruya el discípulo al Destructor" Helena Petronila Blavatski (La Voz del Silencio).



"No puedes recorrer el sendero antes que el sendero seas tú mismo" Blavatski.



"La Filosofía Esotérica concilia todas las religiones, las desnuda de sus ropajes humanos externos y demuestra que la raíz de cada una de ellas es la misma de todas las demás religiones". H.P.B.



“Antes de que el alma pueda ver, debe haberse alcanzado la Armonía interior, y los ojos carnales han de estar cegados a toda ilusión” Helena Petronila Blavatski. La Voz del Silencio.



"No hay religión más elevada que la verdad" Helena Petronila Blavatski. Doctrina Secreta.



“El temor, mata la voluntad y paraliza toda acción. Si de la virtud Shîla (armonía en la palabra y acción) está falto, el peregrino tropieza y los guijarros kármicos lastiman sus pies en el pedregoso sendero.” H.P. Blavatsky La Voz del Silencio 3



“(...) así como cae exánime la mariposa en el umbral, sorprendida por el cierzo helado, así también todos los pensamientos terrenos deben caer muertos ante el templo.” H.P. Blavatsky La Voz del Silencio 3



“(...) la mente es parecida a un espejo; se cubre de polvo mientras refleja. Necesita de las suaves brisas de la Sabiduría del alma para que arrebaten el polvo de nuestras ilusiones. Procura fundir tu mente con tu Alma.” H.P. Blavatsky La Voz del Silencio 2



“No separarás tu ser del SER y de los otros seres; antes sumirás el Océano en la gota, y la gota en el Océano. Así estarás en perfecta armonía con todo cuanto vive; amarás a los hombres, como si fuesen todos ellos tus compañeros y hermanos, discípulos de una misma tierna madre.” H.P. Blavatsky La Voz del Silencio 3



“Cuanto más avances, tantos más lazos encontrarán tus pies. El sendero que a la meta conduce está iluminado por una luz única, la luz del arrojo, que arde en el corazón. Cuanto más osa uno, tanto más obtendrá. Cuanto más teme, tanto más palidecerá aquella luz, la única que puede guiarle.” H.P. Blavatsky La Voz del Silencio 3



"Para lograr el conocimiento del Espíritu, es indispensable la pureza de corazón: Desechando todo mal pensamiento, manteniendo el ánimo sosegado sin jamás agitarse, ni irritarse por nada." BLAVATSKI



"La mente que es esclava  de los sentidos, hace al alma tan inválida, como el bote que el viento extravía sobre las aguas"  -Blavatski



No permitas que el sol ardiente seque una sola lágrima de dolor, antes que tú la hayas enjugado en el ojo del que sufre. -BLAVATSKI



“Busquemos la verdad, con la confianza de un niño, y la voluntad de un iniciado” -BLAVATSKI

"No creas que viviendo en selvas sombrías, en orgulloso retiro y apartamiento de los hombres, no creas tú que alimentándote sólo de hierbas y raíces y mitigando la sed con la nieve de la gran Cordillera; no creas tú, devoto, que todo esto pueda conducirte a la meta de la liberación final." (H.P. Blavatsky. La Voz del Silencio 2)

 



Las ondas gravitacionales (ESPIRALES DE VARIACIONES PERIODICAS DEL ESPACIO-TIEMPO)



                  Las ondas gravitacionales



Las ondas gravitacionales son creadas por el movimiento de cualquier objeto a través del espacio-tiempo, lo que el físico Albert Einstein describió como el tejido de cuatro dimensiones. Eventos violentos, como la colisión de agujeros negros o la explosión de estrellas, tendrían el mayor impacto sobre el tejido. Cuanto más grande es la masa de un cuerpo en movimiento, más grande será su fuerza de atracción. Las ondas gravitacionales comprimen y expanden el espacio, afectando, por tanto, la estructura del espacio-tiempo.

Las ondas gravitacionales viajan por el cosmos sin ningún tipo de impedimentos, sin importar lo que se interponga en el camino, similar a como olas ondulan trasversalmente sobre una piscina. Esto las diferencia de la luz o de las ondas sonoras. Las ondas gravitacionales son una distorsión de la geometría del espacio.


Las ondas fueron detectadas a las 09.51 GMT del pasado 14 de septiembre por los dos detectores de LIGO, uno localizado en Livingston (Luisiana, EE.UU.) y otro en Hanford (Washington).
 
La última gran predicción de la teoría de la relatividad general de Einstein

Dichas ondas se producen cuando las masas se aceleran y comprimen y estiran el espacio. Se propagan en el vacío a la velocidad de la luz y distorsionan el espacio-tiempo, de forma parecida a las ondas que produce una piedra que se lanza al agua.

Lo que el observatorio LIGO consiguió fue captar la huella de la fusión de dos agujeros negros. Esta prueba confirma la existencia de las ondas gravitacionales, la última gran predicción de la teoría de la relatividad general de Einstein que aun quedaba por constatar de forma directa. Y además supone el inicio de una nueva era en la astronomía, afirmaron los investigadores.

Por lo general las ondas gravitacionales son tan débiles que Einstein no creía que pudiesen medirse. Aun así, los físicos intentaban desde hace 50 años encontrar una prueba directa de su existencia, aunque todos los hallazgos reportados hasta ahora habían resultad inconsistentes.
 
 
 
¿Por qué son importantes las ondas gravitacionales?
 
Einstein describe cómo el tejido del espacio-tiempo –en el cual se mueven objetos como estrellas de neutrones o agujeros negros– es arrastrado y empujado. Si se produjese un cataclismo, por ejemplo, la colisión de dos agujeros negros, ese suceso crearía grandes ondas a través del cosmos, las cuales podrían ser medidas, aún a millones de años luz de distancia. Hasta ahora no existía ninguna tecnología que fuese capaz de medir dicho fenómeno.

Los científicos que han comprobado la existencia de ondas gravitacionales serán muy posiblemente galardonados con el Premio Nobel.

 
Deutschland Max-Planck-Institut Gravitationswellen
 
 
 
 



 
 
 
 
 
 
 
 
 

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