miércoles, 7 de septiembre de 2016

Esta tarde en Madrid hace un calor que te mueres ¡GRACIAS WILLIS HAVILAND CARRIER!


Resultado de imagen de willis carrier
 
Willis Haviland Carrier
Es más conocido como el hombre que inventó el aire acondicionado.
 
 
Carrier nació en Angola, Nueva York, a la orilla del lago Erie, y heredó el amor de su madre para "ocuparse vanamente", con relojes, máquinas de coser, y otros dispositivos de la casa. Amó las matemáticas, y las estudió en cada oportunidad que tuvo, cuando no estaba enfrascado inventando sus propios dispositivos.
 
Es más conocido como el hombre que inventó el aire acondicionado. En 1895 recibió una beca en la Universidad Cornell y se graduó en 1901 en ingeniería eléctrica. Después de la universidad, trabajó para Buffalo Forge Company, compañía que fabricaba calentadores, sopladores y dispositivos de extracción y escape de aire, en su departamento de ingeniería de calefacción diseñaba sistemas de calefacción para secar la madera y el café.
 
Carrier pronto desarrolló un mejor modo de medir la capacidad de los sistemas de calefacción y fue nombrado director del departamento de ingeniería experimental de la compañía. En 1902, a los 25 años de edad, ideó su primera invención importante, un sistema para controlar el calor y la humedad para Sackett-Wilhelms, compañía litográfica y de publicaciones en Brooklyn. La firma no había podido fijar los colores en ocasiones debido a los efectos de calor y humedad en el papel y la tinta. Carrier recibió en 1906 una patente para su método. Él se puso a trabajar con ahínco en otras invenciones sobre refrigeración y control de humedad, y fue eventualmente hecho el jefe de una parte de la empresa nombrada Carrier Air Conditioning Company subsidiaria de Buffalo Forge en su honor.
 
Cuando llegó la Primera Guerra Mundial, la Buffalo Forge fue forzada a recortar gastos, y eliminó su división de aire acondicionado. Carrier, con seis colegas, invirtieron 32.600 dólares en su propia compañía, Carrier Engineering Corporation. Algunos de los primeros clientes de la compañía fueron el Madison Square Garden y los departamentos del senado de los Estados Unidos y la cámara de representantes.
 
Instaló el primer aire acondicionado doméstico en una casa en Minneapolis, Minnesota en el año 1914. Carrier trasladó su compañía a Syracuse (Nueva York) en los años 1930, y la compañía llegó a ser una de las que más empleados tenían en Nueva York. En 1930, inauguró Tokyo Carrier en Japón. Japón es ahora el mayor mercado de aire acondicionado del mundo.
 
La compañía fue pionera en el diseño y fabricación de máquinas de refrigeración para espacios grandes. Aumentando la producción industrial en los meses del verano, el aire acondicionado revolucionó la vida americana. La introducción del aire acondicionado residencial en los años 1920 ayudó al comienzo de la gran migración a las zonas cálidas del sur. En el año 2000 Carrier Corporation tenía ventas de más de 8 mil millones de dólares y daba empleo a unas 45.000 personas.
 
 
 
Resultado de imagen de PRINCIPIO DEL APARATO DE AIRE ACONDICIONADO
 
 
 
Resultado de imagen de PRINCIPIO DEL APARATO DE AIRE ACONDICIONADO
 

 
 Resultado de imagen de PRINCIPIO DE APARATOS AIRE ACONDICIONADO

 
 
Resultado de imagen de PRINCIPIO DEL APARATO DE AIRE ACONDICIONADO
 
 
 
 
 
 
 
 
 


martes, 31 de mayo de 2016

Johann Wolfgang von Goethe



Johann Wolfgang von Goethe

Johann Wolfgang von Goethe fue un poeta, novelista, dramaturgo y científico germánico, contribuyente fundamental del Romanticismo, movimiento al que influenció profundamente. Wikipedia
Fecha de la muerte: 22 de marzo de 1832, Weimar, Alemania
 
 
 
 
La psicóloga Catharine Cox Miles realizó en la década de 1920 una estimación del cociente intelectual (CI) de más de 300 grandes genios de la humanidad. La tabla estaba encabezada por Johann Wolfgang von Goethe, que con 210 puntos aventajaba a portentos de la ciencia como Newton, a quien Cox atribuía 190; del pensamiento, como Leibniz y Pascal (con 205 y 195 respectivamente); o de la literatura, así Friedrich Schiller y Heinrich Heine, ambos 'colegas' de Goethe y con 165 de CI.
 
Aquella sorprendente relación (por lo alambicado que se antojaba el procedimiento) formaba parte del libro 'La mente humana', de nuestro eminente José Luis Pinillos, que muchos estudiantes de Psicología y curiosos de toda índole devoraban en la década de 1970 con los ojos puestos en aquel hombre, Goethe, que se suponía habitaba la cima más elevada de la inteligencia humana.
 
Ahora, el destacado filósofo y escritor alemán Rüdiger Safranski ha buceado en la biografía, obra y sistema de pensamiento del autor de 'Las afinidades electivas' en el volumen Goethe. 'La vida como obra de arte' (Tusquets), que amplía su alabada serie de semblanzas que ya ha retratado a Nietzsche, Schopenhauer, Heidegger y Schiller.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
P. UNAMUNO
 
Como recogía Pinillos en 'La mente humana', Goethe estaba convencido de que cualquier hombre es capaz de logros asombrosos cuando encuentra su propio "genio"; dicho con sus palabras libremente entendidas, cuando dirige sus tentáculos en una dirección determinada.
 
Bien porque su curiosidad intelectual era insaciable, bien porque él disponía de demasiada máquina para concentrar sus inmensas capacidades en un solo campo, Goethe "adoptó como principio la máxima de acoger en sí tanto mundo como pudiera elaborar", escribe Safranski, que comienza su obra refiriéndose al escritor como "un acontecimiento en la historia del espíritu alemán".
 
Que la naturaleza es injusta lo demuestra de manera inequívoca que Goethe no sólo atesoraba un cerebro prodigioso sino también riqueza, hermosura, elocuencia y gracia. Para mayor congoja de quienes tienden a asociar inteligencia con espíritu atormentado, Safranski postula que además "tenía una admirable capacidad de ignorar" todo aquello "a lo que no podía dar una respuesta productiva".
 
Que la naturaleza es injusta lo demuestra de manera inequívoca que Goethe no sólo atesoraba un cerebro prodigioso sino también riqueza, hermosura, elocuencia y gracia.
 
Hoy englobaríamos dentro de la "inteligencia emocional" ese don para saber "a qué dar entrada y a qué no" que, de acuerdo con el autor de Goethe, lo convierte en un referente tanto con sus obras como con su vida. Puesto que no podía soportar lo casual e informe, escribió y vivió para dar forma: "O bien la descubría, o bien la creaba".
 
A los siete años, nuestro hombre decía cosas un tanto odiosas como: "No puedo contentarme con lo que a otros les basta". Con pocos más vio tocar a Mozart, que lo maravilló. Él era todavía un pipiolo que, eso sí, abrigaba el sueño de escribir con su hermana Cordelia una novela ¡en seis idiomas! y que le exigía a su madre tres juegos de prendas de vestir al día: uno para la casa, otro para las salidas ordinarias y un tercero para reuniones de gala.
 
Una de las muchas mujeres que le rondaron le recomendó moderar su petulancia y dedicarse al estudio, sólo que la carrera de leyes le aburría y, llegado el momento de ejercer, lo hizo sin "ninguna ambición especial" a la espera de abandonarla por el oficio de escritor: ¡cuánto debe la creación en general a las facultades de Derecho!
 
Safranski rastrea con conocimiento y documentación apabullantes la búsqueda de su voz interior, por supuesto su extensa aventura política al servicio del príncipe heredero Carlos Augusto de Weimar, así como los albores del movimiento Sturm und Drang y una de sus manifestaciones más visibles: "el culto al autor", convertido en "divo". La vida del artista era ahora una obra de arte, y Goethe, un semidiós adorado como su 'Werther', que impactó de tal manera en la sociedad de su tiempo que Napoleón dijo haberla leído siete veces.
 
La insoportable levedad de ser Goethe consiste, según su biógrafo, en que escribe sus obras "en el primer intento" o bien las deja estar hasta que llega el momento propicio para volver a probar, razón por la que 'Fausto', por ejemplo, le lleva la vida entera. "Cuando se estancaba, iniciaba algo nuevo (...). Simplemente, tenía demasiadas ideas. Por eso le resultaba fácil destruir intentos anteriores".
Armado con semejante intelecto, crea sin aparente esfuerzo, los poemas se le presentan como a Mozart las notas. Esa actitud despreocupada, "casi infantil", que le lleva a destruir periódicamente sus escritos cambia a medida que su dedicación a la política en Weimar le inocula la duda de si todavía "seguía siendo un artista".
 
Con su viaje a Italia, Goethe quiere resolver si es capaz aún de «acabar algo o solamente de recoger los fragmentos», aventura Safranski, para quien aquella huida sirve para recordarle dónde se encuentra su centro de gravedad.
 
De vuelta en Alemania es decisiva su amistad con Schiller, cuya "alta concepción del arte" aguijonea a Goethe para dedicarse a la poesía "con seriedad profesional y obstinación artesanal". Hasta entonces, hacer poesía era para él "tan sólo una afición".
 
La muerte de su amigo en 1805 le hace ver la necesidad de recoger con cuidado sus obras en lugar de someterlas a periódicos autos de fe, de pedir incluso la devolución de sus cartas a sus propios destinatarios y de iniciar la redacción de una autobiografía, 'Poesía y verdad', que terminaría, como la segunda parte de 'Fausto', poco antes de morir.
 
La vida dio tiempo a Goethe para presenciar la ruptura que supuso la Revolución de 1830, que entre otras cosas trajo el arrumbamiento a un plano secundario del arte, la literatura y la filosofía en favor de la industria, las comunicaciones y el crecimiento de las ciudades.
 
Como mantiene Safranski, tras unos años de olvido, su figura emergió de nuevo como "ejemplo iluminador de lo lejos que puede ir quien asume como tarea de la propia vida el proyecto de llegar a ser lo que él es", ya sea orientando sus débiles tentáculos en una sola dirección o, como en el caso de Goethe, en todas.
 
 
 
 
 
 
 
 
Fruto de este interés científico y estético por la luz y el color fue su libro Zur Farbenlehre (Teoría de los colores), escrito en 1810. Opuesto en muchos aspectos a la óptica newtoniana, que criticó duramente (causando no poca polémica en su tiempo), ha quedado parcialmente desacreditado por la física moderna, pero la importancia de sus muchos hallazgos ópticos no se puede minusvalorar, y algunas de sus explicaciones siguen vigentes hoy en día. De todos modos, no entraremos aquí a reseñar sus hallazgos científicos ni a explicar sus discrepancias, a menudo mal encaminadas, con Newton, sino que nos centraremos en sus consideraciones sobre la percepción, la psicología y la estética del color.
 
En Teoría de los colores, Goethe trata cuestiones difíciles de resolver, como la significación simbólica de los colores, con una prosa tan persuasiva que difícilmente puede uno dejar de concordar con sus opiniones. Mi profesor de estética en la UNED, Simón Marchán Fiz, insistía mucho sobre la falta o déficit de “valor de verdad” de las teorías estéticas, y concuerdo con sus enseñanzas, pero las conjeturas de Goethe son tan convincentes que uno casi se siente inclinado a aceptarlas como ciertas. Goethe fue el precursor de la psicología del color.
 
En su tratado se opuso a la visión puramente física y matemática de Newton, proponiendo que el color depende también, en realidad, de nuestra percepción, en la que se halla involucrado el cerebro, y de los mecanismos del sentido de la vista. Aquí hay que reconocer que el genio alemán se columpió bastante, ya que Newton sí que había prestado atención a estas cuestiones, a diferencia de los físicos contemporáneos del propio Goethe, contra los que podría haber arremetido con más razón. Pero, aún así, sus comentarios al respecto revisten un gran interés. De acuerdo con sus teorías, lo que vemos de un objeto no depende sólo de la materia que lo constituye, ni tan sólo de la luz tal como la entendió Newton, sino que depende de una tercera variable que es nuestra percepción del objeto.
 
El problema a tener en cuenta aquí es la subjetividad inherente a la percepción individual. Goethe intentó deducir las leyes que rigen la armonía de los colores, atendiendo a sus efectos fisiológicos —es decir, al modo en que los colores nos afectan en tanto que seres vivos, organismos que responden a estímulos—, haciendo hincapié, en general, en el aspecto subjetivo de la visión. Este concepto ha tenido una gran trascendencia y sigue siendo válido hoy en día. Artistas, filósofos, psicólogos y científicos han estudiado los efectos del color durante siglos, desarrollando multitud de teorías sobre el uso del color.
 
El número y variedad de tales teorías demuestra que no pueden aplicarse reglas universales: la percepción del color depende de la experiencia individual. Esto entronca con mi referencia anterior a Simón Marchán Fiz, sobre la falta de verdad en la estética. Pero, como digo, Goethe es muy convincente, y para muchos sigue siendo una referencia. Incluso sus detractores actuales le deben mucho. Por ejemplo, Eva Heller arremete en su famoso libro Psicología del color: Cómo actúan los colores sobre los sentimientos y la razón (editado por Gustavo Gili) contra las “obsoletas” asociaciones establecidas por Goethe, pero al mismo tiempo su obra es deudora de las ideas del alemán, en tanto que reconoce la importancia simbólica de los colores, insiste en la relación no casual entre determinados colores y sentimientos, en su universalidad, etc. Siendo así que la percepción del color depende de cada cual, y teniendo cada uno sus propias preferencias y gustos en materia de colores, es difícil negar que todos percibimos, en mayor o menor medida, reacciones físicas ante ciertos colores, sensaciones como la de frío en una habitación pintada de azul claro o la de calor en otra pintada de naranja, amarillo y rojo.
 
Los colores cálidos estimulan la mente, alegran y hasta excitan, mientras que los colores fríos aquietan el ánimo; los negros y grises pueden resultar deprimentes, mientras que el blanco refuerza los sentimientos positivos. Aunque estas sensaciones son puramente subjetivas y dependen de la percepción de cada cual, las investigaciones de Goethe y de seguidores suyos como Wittgenstein, por ejemplo, vinieron a demostrar que son comunes a la mayoría de los individuos, y están determinadas por reacciones inconscientes de estos, así como por asociaciones inconscientes de estos colores con determinados fenómenos físicos. Goethe creó un triángulo con tres colores primarios: rojo, amarillo y azul (no se había afinado aún la síntesis aditiva hasta el punto de identificar con exactitud los verdaderos primarios: magenta, amarillo y cian). Utilizó este triángulo para trazar un diagrama de la psique humana, relacionando cada color con una emoción determinada.
 
En el triángulo original de Goethe, los tres primarios están situados en los vértices del mismo; las otras subdivisiones están agrupadas en triángulos secundarios y terciarios, donde los triángulos secundarios representan la mezcla de los dos colores primarios que están a su lado, y los colores del triángulo terciario representan la mezcla del color primario adyacente a él y el triángulo secundario que está directamente enfrentado a él.
 
Para Goethe era de la mayor importancia comprender las reacciones humanas al color, y su investigación marca el inicio de la psicología moderna del color. Goethe creía que su triángulo era un diagrama de la mente humana y conectó cada color con ciertas emociones. Por ejemplo, asoció el azul con el entendimiento y la razón y creía que evocaba un estado de ánimo tranquilo, mientras que el rojo evocaba un estado de ánimo festivo y sugería la imaginación. Goethe escogió los primarios, rojo, amarillo y azul, basándose en su contenido emocional, así como también en los fundamentos físicos del color, y agrupó las distintas subdivisiones del triángulo por “elementos” emocionales y también por niveles de mezclado. Este aspecto emocional de la disposición del triángulo refleja la preocupación de Goethe por que el contenido emocional de cada color fuese tenido en cuenta por los artistas.
 
AZUL: Es el color de la inteligencia, la sabiduría, la reflexión y la paciencia. Induce al recogimiento, proporciona una sensación de espacio abierto, es el color del cielo y el mar en calma, y así evoca también paz y quietud. Actúa como calmante, sosegando los ánimos e invitando al pensamiento.
 
 ROJO: Está relacionado con el fuego y evoca sensaciones de calor y excitación. Es el color de la sangre y el fuego, el color de Marte, símbolo de la violencia, de la pasión sensual; sugiere acción, impulso; es el color del movimiento y la vitalidad. Aumenta la tensión muscular, activa un cierto estado de alerta en el cerebro.
 
AMARILLO: Es el color del Sol. Para Goethe posee una condición alegre, risueña, es el color del optimismo. El amarillo tiene las cualidades del sol, es el color del poder y la arrogancia, pero también de la alegría, el buen humor y la buena voluntad; es un color estimulante.
 
VIOLETA: El violeta es el color de la madurez y la experiencia. En un matiz claro expresa profundidad, misticismo, misterio, melancolía, es el color de la intuición y la magia; en su tonalidad púrpura es símbolo de realeza, suntuosidad y dignidad.
 
NARANJA: Mezcla de amarillo y rojo, tiene las cualidades de ambos, aunque en menor grado. Para Goethe es el color de la energía, un color para temperamentos primarios, que gusta a niños, bárbaros y salvajes porque refuerza sus tendencias naturales al entusiasmo, al ardor, a la euforia…
 
VERDE: El verde significa la llegada de la primavera, simboliza la juventud y la esperanza. Por ser el color de la naturaleza, de los prados húmedos, sugiere aire libre y frescor; este color es reconfortante, libera al espíritu y equilibra las sensaciones. En estos seis colores se comprenden toda la enorme variedad de matices que pueden ser obtenidos por las mezclas entre ellos y también por la de cada uno de ellos con el blanco o el negro; cada una de estas variaciones participa del carácter de los colores de los cuales proceden, aunque con predominio de aquel que intervenga en mayor proporción.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 6 de abril de 2016

El bosque de Hoia-Baciu en Rumania




El Bosque de Hoia-Baciu

en
Rumania
 
 
Me llama mucho la atención que los tantas veces mencionados arboles (Pinus pinaster) de tronco curvo del bosque de Hoia-Baciu son idénticos a sus hermanos de otra zona misteriosa en POLONIA:


                                                        Los pinos torcidos de Gryfino
 
Gryfino Forest
 
Muchos fenómenos que observamos en la naturaleza carecen todavía de una explicación científica. Simplemente suceden sin que el ser humano sepa aún por qué. El bosque de Gryfino, situado cerca del pueblo del mismo nombre, en la antigua región alemana de Pomerania – que paso a manos de Polonia tras la II Guerra Mundial – es el escenario de uno de estos misteriosos sucesos que asombran a todo aquel que lo ve. Alrededor de 400 pinos silvestres de esta zona boscosa presentan una extraña curva en la base de sus troncos. Estos, se doblan casi 90 grados hacia el norte a unos pocos centímetros del suelo, tomando una característica forma de “J”. Por ello, los árboles que sufren este curioso fenómeno han sido bautizados por los lugareños como “Crooked forest” (Bosque encorvado).
 
Tal y como cuenta un artículo publicado en el blog “Forestalia”, las causas de esta extraña forma no están nada claras, lo que ha dado lugar a toda clase de teorías acerca de su origen. Las más descabelladas apuntan a anomalías gravitacionales, energías malignas o a una relación con los famosos círculos que aparecen en los campos de maíz. Otras teorías buscan una explicación más científicas y sugieren que estos árboles podrían haberse deformado por un fuerte viento o una gran acumulación de nieve ocurridos durante su juventud. Sin embargo, el hecho de que todos estos pinos estén rodeados por muchos árboles de la misma especie y edad que no presentan la curva resta credibilidad a esta explicación. Algo similar ocurre con otra posible explicación que cuenta con gran arraigo popular. Según sus defensores, la extraña forma de los troncos se debe a que los árboles fueron aplastados por los tanques que circularon por la zona durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los pinos tenían entre siete y diez años de edad.
 
Otros aseguran que la curva es el resultado directo de la acción del hombre, que habría plantado los árboles en los años 30 y les habría dado esa forma a propósito para producir madera curva, empleada sobre todo en la construcción de buques. El estallido de la guerra en 1939 habría paralizado el proyecto, por lo que los árboles habrían seguido creciendo de forma vertical hasta adquirir la curiosa forma que poseen en la actualidad. El uso de técnicas para deformar los troncos está ampliamente documentado en muchas zonas de Europa, lo que da cierta credibilidad a esta teoría.
 
Sin embargo, los habitantes de Gryfino rechazan esta posibilidad, ya que la madera de pino nunca se ha utilizado para construir barcos. Una última teoría apunta hacia la posibilidad de que la deformación fuera causada por el hongo Melampsora pinitorqua, que causa deformaciones en los brotes de los pinos jóvenes, aunque normalmente no suelen ser tan acusadas como las de los del bosque encorvado de Gryfino. Sea cual sea el origen de este curioso fenómeno, lo cierto es que estos extraños árboles y su misterioso origen se han convertido ya en una auténtica atracción turística en la zona.
 
 
El Bosque de Hoia-Baciu
 

Sin duda alguna el mundo esta lleno de lugares misteriosos, donde quizá el hombre no se atreve a ingresar por el temor de ser victima de fenómenos paranormales que lleguen a poner en riesgo su vida. Es así que en Rumanía se ubica la ciudad de Cluj-Napoca, la cual es considerada la capital de la provincia de Transilvania, la misma que se encuentra rodeada de bellos bosques, excepto el bosque Hoia-Baciu, el cual es muy temido por los habitantes del lugar, ya que se cuenta que este lugar seria una especie de puerta para otras dimensiones.
Según cuentan algunos valientes que se atrevieron a entrar en este misterioso bosque, empezaron a presentar cuadros de nauseas inexplicables, acompañados de fuertes dolores de cabeza, e incluso en unos casos se detectó extrañas erupciones o quemaduras en sus cuerpos, que generalmente las victimas no las sentían, a pesar de ser detectadas a simple vista.

Si bien es cierto que todos estos síntomas podrían deberse a una reacción alérgica a ciertas plantas presentes en dicho bosque, lo extraño es que las plantas también se ven afectadas, ya que algunas permanecen deshidratadas y con los tallos y hojas quemadas, sin poder explicar el motivo. También se cuenta de casos de personas desaparecidas, como cuando un pastor que ingresó a este bosque con un rebaño de 200 ovejas, desapareció misteriosamente sin dejar rastro alguno. Este extraño incidente llevó a bautizar este lugar como El Triángulo de las Bermudas de Rumanía.

Algunos casos narran que en este bosque de Hoia-Baciu se da el fenómeno de tiempo perdido. ya que hay casos donde personas que han ingresado al bosque y salido del mismo al cabo de unas horas según ellos, en el mundo real no transcurrieron horas sino días, por lo que se armaron grupos de rescate que encuentran finalmente a estas personas.

Ademas el bosque Hoia-Baciu también ha sido escenario de eventos con OVNIS, como el acontecido en 1968, cuando el técnico militar Emil Barnea ingresó a este bosque con un grupo de amigos para acampar durante un fin de semana, cuando de pronto mientras recogía leña fué alertado por los gritos, donde de manera increíble pudo ver un extraño objeto de color blanco brillante que volaba en silencio a baja altura, que realizó muy maniobras rápidas, para luego desaparecer en el cielo.

Posteriormente este tipo de eventos fueron presenciados por otros investigadores, quienes ingresan sin hacer caso a las advertencias de los pobladores de este lugar. Otras experiencias cuentan haber visto formas humanoides, o haber escuchado extraños susurros e incluso hasta risas fantasmales, que aterran a cualquiera que ose ingresar a este misterioso bosque.

Se sabe que estos fenómenos sobrenaturales se acrecientan en la zona conocida como El Círculo. localizado en la parte mas profunda de este bosque, donde existe un claro circular entre los árboles, donde se cree habitan espíritus malignos, debido a que se cuenta que mucho tiempo atras aquí se produjo una cruel matanza de campesinos.

Lo cierto es que este lugar presenta o esta cargado de mucha energía negativa que se transmite a cualquiera que ingrese a sus dominios, por lo que se experimenta todos estos extraños fenómenos. Puede ser también que Hoia-Baciu sea efectivamente un portal a otras dimensiones, lo concreto es que hay muchas cosas que no entendemos, y que incluso la ciencia trata de encontrar sin éxito hasta ahora, la lógica de estos eventos, pero aun nos queda mucho por descubrir.
 
 
 
 
 
 

lunes, 21 de marzo de 2016

La Masa y El Espacio-Tiempo se crean cuando hay movimiento respecto a un Punto Cero del Universo.

 
 
 
 

Masa y ESPACIO-TIEMPO = f(V)

La Masa de cualquier cuerpo y el Espacio-Tiempo solo existen cuando hay Movimiento del cuerpo respecto el CERO ABSOLUTO DE VELOCIDADES DEL UNIVERSO.

 
 
 
 

SANTIAGO FERNANDEZ MURCIANO

 
 
1.- Un cuerpo con velocidad CERO con respecto al Cero Absoluto de Velocidades del Universo no tiene ni masa ni tiempo (No Existe para nosotros), por lo tanto no deforma ninguna magnitud que la rodea.
 
2.- Un cuerpo con velocidad infinita  con respecto al Cero Absoluto de Velocidades del Universo tiene masa  infinita (Einstein dedujo como Invariante la Velocidad de la LUZ = C).
 
3.- La velocidad de la LUZ varia a lo largo del tiempo que desarrolla al tener la dualidad onda corpúsculo.
 
 

 
 
 
 
 
 


miércoles, 24 de febrero de 2016

Miquel Josep Serra Ferrer de Mallorca (FRAY JUNIPERO SERRA (SANTO))

  

SAN FRAY JUNIPERO SERRA

(Rdo. Miquel Josep Serra i Ferrer)

Santo Mallorquín y Español 

Apóstol de SIERRA GORDA y de la baja y alta California, en la Nueva España. Padre Fundador de California y uno de los Padres de los Estados Unidos de América. 

 

Estatua en la Misión de Santa Bárbara

Del Paraíso de la Isla de Mallorca a los Pu..... desiertos de California llenos de serpientes de cascabel y alacranes, llevando la palabra de amor de Jesús. Por lo visto, los mismos alacranes que le picaron y con el tiempo lo mataron, siguen destilando veneno por esas tierras de Dios negando la labor de CIVILIZACION que llevaron los Franciscanos del Imperio Español.

“Dijo que iba a morir en California predicando el Evangelio y protegiendo a los nativos y lo cumplió. Completó su misión y murió como un héroe”.




 





VISITA DE LOS REYES DE LAS ESPAÑAS AL PUEBLO NATAL DE SAN JUNIPERO SERRA EN EL 2020 



Petra (Mallorca)
 

Nació en Petra (Mallorca) y murió en San Carlos de Monterrey (California). Misionero. Su nombre de pila era Miguel. Ingresó a los diecinueve años en la Orden franciscana y enseñó en su convento y en la Universidad de Palma de Mallorca. En 1749 fue enviado a Méjico y permaneció hasta 1758 en las misiones de Sierra Gorda (Querétaro), donde practicó los procedimientos de conversión y civilización que aplicó más tarde en California. De 1758 a 1767 permaneció en el colegio de San Fernando de la capital, dedicado a la predicación y a misiones entre fieles, allí y en varios lugares de Nueva España, obteniendo merecido renombre. Al ser expulsados los jesuitas se hizo cargo de las misiones de la baja California (1768), pero enseguida el visitador don José de Gálvez le encomendó el campo nuevo de la alta California, que había decidido colonizar el Gobierno español ante los avances rusos desde Alaska. Aunque irían tropas y colonos, se quería realizar una conquista política a base de la conversión de los indios, y el papel fundamental incumbía a los misioneros. Aceptó Serra, y con un grupo de franciscanos y el teniente Portolá salió de Loreto por tierra, fundando la primera misión en San Diego el 16 de julio de 1769. Serra contuvo el desaliento y evitó el abandono.

En 1770, con Portolá, fue a Monterrey, donde fundó la misión de San Carlos. Tras fundar dos más, regresó a Méjico en 1772, para exponer la situación al virrey Bucareli, a quien sometió una Representación, base de la definitiva organización de California. Hasta su muerte permaneció ya en este país, entregado íntegramente a la labor misional, recorriéndolo casi constantemente, y muchas veces a pie, en su calidad de presidente de las misiones. Nueve se fundaron por él o bajo su dirección, entre ellas la de San Francisco (1776) y San Gabriel (Los Angeles), donde se congregaron indios de seis grupos étnicos distintos y se bautizó a 5.800 en vida de Serra. Su sistema consistía en apartar al indio del ambiente pagano, agrupándole en los pueblos anejos a la misión, en la que, además de la enseñanza religiosa y de envolverle en un ambiente totalmente cristiano, se le enseñaba la agricultura, la cría de ganado y los oficios más corrientes, tanto a hombres como a mujeres, pues su nivel cultural era sumamente bajo. Introdujo Serra los primeros ganados y los primeros cultivos de tipo superior en California, y hubo de dedicar una buena parte de su actividad a buscar una sólida base económica a las misiones y a sus indios. En cada una había, por lo general, dos frailes, consagrado uno a la labor apostólica y el otro a la agricultura y a la difusión de los oficios manuales. El régimen era patriarcal, nombrándose, incluso, autoridades indias; pero el influjo de los padres era omnímodo; la política seguida con ellos era simultáneamente realista e idealista, y produjo excelentes resultados mientras se mantuvo el régimen de las misiones con las normas adoptadas.

Procuraron Serra y los suyos difundir enérgicamente el uso de la lengua española y la mezcla de razas, fomentando matrimonios con los colonos blancos o con indios ya cristianos. Desde la época de Sierra Gorda fue fiel compañero de Serra el padre Francisco Palou, paisano suyo y autor de su biografía (Relación histórica de la vida y apostólicas tareas del venerable padre fray Junípero Serra, México, 1787; Madrid, 1944). Demostró constantemente paciencia, caridad y esfuerzo en grado inagotable, y su riqueza mística le hizo posible su abrumadora tarea. La figura de Serra es hoy muy popular en Norteamérica, en especial en California, donde se le considera su fundador, colonizador y civilizador. Varias grandes ciudades (San Francisco, Los Angeles, Monterrey, San Diego) surgieron de las misiones fundadas por él o por su impulso. Existe sobre él abundante bibliografía (Bolton, Piette, Geiger), y los católicos de los Estados Unidos tratan actualmente de introducir el proceso de su beatificación. [Fue beatificado por Juan Pablo II el 25 de septiembre de 1988].

Ramón Ezquerra, Fray Junípero Serra, AA.VV.,
Diccionario de Historia de España.
Madrid, Revista de Occidente, 1952. T. II, pp. 1167-1168.

 



El fraile mallorquín Junípero Serra se lanzó a evangelizar los territorios del norte de California junto a las expediciones militares de la corona española a finales del siglo XVIII. Llegó a este territorio prácticamente inexplorado en 1769, a los 56 años después de dos décadas en México, y en poco más de una década había fundado nueve misiones entre San Diego y San Francisco. Serra, poco conocido en España, es en California un personaje histórico monumental que se estudia en los colegios y sin el cual no se entiende la historia del oeste americano. Por ejemplo, cada estado de EE UU está representado en el Capitolio de Washington por dos estatuas. Las de California son Junípero Serra y Ronald Reagan. 

Según cuenta el historiador Steve Hackel, Serra “dijo que iba a morir en California predicando el Evangelio y lo cumplió. Completó su misión y murió como un héroe”. El fraile mallorquín “es nuestro Colón, nuestro Cortés”, decía Hackel en una entrevista con EL PAÍS poco después de anunciarse la canonización. 



martes, 16 de febrero de 2016

Helena Petrovna Blavatsky



  

Helena Petrovna Blavatsky

"No hay religión más elevada que la verdad"

 
En 1874 conoció al coronel Henry Olcott y al joven abogado irlandés William Quan Judge, con los que funda la Sociedad Teosófica el 7 de septiembre de 1875, con la participación de dieciséis teósofos.
 

 
 
Era la primogénita del comandante coronel de la artillería imperial rusa  Peter Hahn von Rottenstern, descendiente de una antigua nobleza prusiana de Meclemburgo que emigró a Rusia. La madre, Helena Andreevna, nacida Fadeeva, célebre novelista conocida como "la George Sand rusa" fue a su vez descendiente de la noble familia hugonota Bandre du Plessy, quien emigró de Francia debido a las persecuciones religiosas. A sus ocho años la familia de Helena se trasladó a Saratov en el Volga, donde el abuelo Fadeev era Gobernador de la Provincia.  El 6 de julio de 1842, a los 28 años, la madre de Helena murió de tuberculosis, dejando tres huérfanos Helena, Vera y Leonida. Desde entonces, su educación fue confiada a la abuela materna, la Princesa Helena Paulovna Dolgorukova Fadeeva, descendiente de la más antigua nobleza rusa. Helena Fadeeva era conocida por su gran erudición y por sus diversas publicaciones sobre ciencias naturales, botánica, arqueología, numismática, era también socia correspondiente de la Sociedad Geográfica Británica.


 A su vez, el abuelo fue un destacado académico de las disciplinas ocultas y poseía una vasta biblioteca de obras raras sobre magia, alquimia y ciencias ocultas en general. A tal propósito, H.P.B. escribió: "Antes de mis 15 años he leído todos estos libros con el más intenso interés  y todas las diabluras medievales buscaron refugio en mi cabeza."


 Helena era una niña excepcional y ya a una edad temprana era consciente de ser diferente a los que la rodeaban. La posesión de ciertos poderes psíquicos desconcertaba a su familia y amigos. Al mismo tiempo, intolerante hacia cualquier autoridad y profundamente sensible, ella era dotada en muchos campos: en el lingüístico, en el musical (era, de hecho, una talentosa pianista), en lo artístico, también era un impávido jinete y siempre estaba en estrecho contacto con la naturaleza. En su juventud Helena sentía que en cualquier modo estaba destinada a una vida de servicio y era consciente de poseer una guía y una protección especial.


 Casi a los dieciocho años se casó con un hombre de mediana edad, Nikifor von Blavatsky, Vicegobernador de la Provincia de Yerivan, con un estado de ánimo rebelde de independencia y, quizá, con un plan para librarse de su ambiente.


 Tal matrimonio no significó nada para ella y nunca fue consumado. Después de unos meses se escapó y viajó por Turquía, Egipto y Grecia, con el dinero que le dio su padre. En su vigésimo cumpleaños, en 1851, encontrándose en Londres, se reunió con un individuo que había conocido en sus visiones psico-espirituales de niña. Un iniciado oriental originario de Rajput, el Mahatma Morya o "M", como era conocido en los años siguientes entre los teósofos.


 Éste le indicó una parte de la tarea que estaba reservado para ella y, desde ese momento Helena aceptó plenamente su Guía.


 Más tarde, en ese mismo año, Helena se embarcó para Canadá y, después  se aventuró a viajar por diversas partes de los Estados Unidos, México, América del Sur y las Indias Occidentales, arribó a Ciudad del Cabo y a Ceilán en India, en 1852.Su primer intento de entrar en el Tíbet falló. Posteriormente regresó a Inglaterra vía Java en el 1853.


 En el verano de 1854, se fue a América otra vez, atravesando las Montañas Rocosas.

 A finales de 1855 partió para la India vía Japón y los estrechos. En este viaje, consiguió entrar en el Tíbet a través del Kashmir y el Laddak.


 En 1858 Helena fue a Francia y a Alemania, y luego regresó a Rusia en el otoño de ese año, donde permaneció durante un período de corta duración con su hermana Vera en Pskov.


 Desde el 1860 hasta 1865 vivió y viajó a través del Cáucaso, mientras  sufría de una grave crisis psico-física que le permitía tomar plena consciencia del propio psiquismo. Dejó nuevamente Rusia en el otoño de 1865 y viajó extensamente por los Balcanes, Grecia, Siria, Egipto e Italia.


 En 1868 llegó al Tíbet vía India. En este viaje Helena Petrovna Blavatsky encontró al Maestro Koot Hoomi "K.H." y por primera vez se quedó en su casa en el Pequeño Tíbet.


 A finales de 1870 regresó a Chipre y a Grecia. Embarcándose para Egipto, naufragó cerca de la isla de Spetsai el 4 de julio de 1871. Salvada del anegamiento fue al Cairo, donde trató de formar una Sociedad del Espíritu, pero que pronto falla. Después de mas viajes a través del  Medio Oriente, regresó por un breve periodo donde sus parientes en Odessa, Rusia, en julio de 1872. En la primavera de 1873 Helena recibió instrucciones de ir primero a París y luego a Nueva York; desembarcó el 7 de julio 1873. H.P. Blavatsky tenía 42 años.

De acuerdo con el Mahatma, ella era el mejor instrumento disponible para el trabajo que tenían en mente, es decir, para ofrecer al mundo una nueva representación, aunque sólo en un breve perfil, de la antigua Teosofía "La sabiduría acumulada a lo largo de las Eras, probada y verificada por generaciones de profetas", aquel cuerpo de verdad del cual las grandes y pequeñas religiones  son simplemente ramas de un único árbol. Su objetivo era desafiar por una parte las fortificadas creencias y el dogmatismo típico de algunos círculos religiosos occidentales y, por otra, los puntos de vista, igualmente dogmáticos, de la ciencia de su época. Una grieta, sin embargo, había aparecido recientemente en la dual estructura de aquellas "fortificaciones" mentales. Fue causada por el espiritualismo en aquel tiempo en auge en América.
 
 
 
 

Frases de Helena Petronila Blavatsky

Fortaleced tu alma contra las asechanzas del "yo", hazla merecedora del nombre de "alma diamante". H.P. Blavlatski.



"El que no desempeña la tarea que tiene asignada en la vida, ha vivido en vano". La Voz del Silencio. H.P Blavatsky.



"La Mente es el gran destructor de lo Real. Destruya el discípulo al Destructor" Helena Petronila Blavatski (La Voz del Silencio).



"No puedes recorrer el sendero antes que el sendero seas tú mismo" Blavatski.



"La Filosofía Esotérica concilia todas las religiones, las desnuda de sus ropajes humanos externos y demuestra que la raíz de cada una de ellas es la misma de todas las demás religiones". H.P.B.



“Antes de que el alma pueda ver, debe haberse alcanzado la Armonía interior, y los ojos carnales han de estar cegados a toda ilusión” Helena Petronila Blavatski. La Voz del Silencio.



"No hay religión más elevada que la verdad" Helena Petronila Blavatski. Doctrina Secreta.



“El temor, mata la voluntad y paraliza toda acción. Si de la virtud Shîla (armonía en la palabra y acción) está falto, el peregrino tropieza y los guijarros kármicos lastiman sus pies en el pedregoso sendero.” H.P. Blavatsky La Voz del Silencio 3



“(...) así como cae exánime la mariposa en el umbral, sorprendida por el cierzo helado, así también todos los pensamientos terrenos deben caer muertos ante el templo.” H.P. Blavatsky La Voz del Silencio 3



“(...) la mente es parecida a un espejo; se cubre de polvo mientras refleja. Necesita de las suaves brisas de la Sabiduría del alma para que arrebaten el polvo de nuestras ilusiones. Procura fundir tu mente con tu Alma.” H.P. Blavatsky La Voz del Silencio 2



“No separarás tu ser del SER y de los otros seres; antes sumirás el Océano en la gota, y la gota en el Océano. Así estarás en perfecta armonía con todo cuanto vive; amarás a los hombres, como si fuesen todos ellos tus compañeros y hermanos, discípulos de una misma tierna madre.” H.P. Blavatsky La Voz del Silencio 3



“Cuanto más avances, tantos más lazos encontrarán tus pies. El sendero que a la meta conduce está iluminado por una luz única, la luz del arrojo, que arde en el corazón. Cuanto más osa uno, tanto más obtendrá. Cuanto más teme, tanto más palidecerá aquella luz, la única que puede guiarle.” H.P. Blavatsky La Voz del Silencio 3



"Para lograr el conocimiento del Espíritu, es indispensable la pureza de corazón: Desechando todo mal pensamiento, manteniendo el ánimo sosegado sin jamás agitarse, ni irritarse por nada." BLAVATSKI



"La mente que es esclava  de los sentidos, hace al alma tan inválida, como el bote que el viento extravía sobre las aguas"  -Blavatski



No permitas que el sol ardiente seque una sola lágrima de dolor, antes que tú la hayas enjugado en el ojo del que sufre. -BLAVATSKI



“Busquemos la verdad, con la confianza de un niño, y la voluntad de un iniciado” -BLAVATSKI

"No creas que viviendo en selvas sombrías, en orgulloso retiro y apartamiento de los hombres, no creas tú que alimentándote sólo de hierbas y raíces y mitigando la sed con la nieve de la gran Cordillera; no creas tú, devoto, que todo esto pueda conducirte a la meta de la liberación final." (H.P. Blavatsky. La Voz del Silencio 2)

 



Las ondas gravitacionales (ESPIRALES DE VARIACIONES PERIODICAS DEL ESPACIO-TIEMPO)



                  Las ondas gravitacionales



Las ondas gravitacionales son creadas por el movimiento de cualquier objeto a través del espacio-tiempo, lo que el físico Albert Einstein describió como el tejido de cuatro dimensiones. Eventos violentos, como la colisión de agujeros negros o la explosión de estrellas, tendrían el mayor impacto sobre el tejido. Cuanto más grande es la masa de un cuerpo en movimiento, más grande será su fuerza de atracción. Las ondas gravitacionales comprimen y expanden el espacio, afectando, por tanto, la estructura del espacio-tiempo.

Las ondas gravitacionales viajan por el cosmos sin ningún tipo de impedimentos, sin importar lo que se interponga en el camino, similar a como olas ondulan trasversalmente sobre una piscina. Esto las diferencia de la luz o de las ondas sonoras. Las ondas gravitacionales son una distorsión de la geometría del espacio.


Las ondas fueron detectadas a las 09.51 GMT del pasado 14 de septiembre por los dos detectores de LIGO, uno localizado en Livingston (Luisiana, EE.UU.) y otro en Hanford (Washington).
 
La última gran predicción de la teoría de la relatividad general de Einstein

Dichas ondas se producen cuando las masas se aceleran y comprimen y estiran el espacio. Se propagan en el vacío a la velocidad de la luz y distorsionan el espacio-tiempo, de forma parecida a las ondas que produce una piedra que se lanza al agua.

Lo que el observatorio LIGO consiguió fue captar la huella de la fusión de dos agujeros negros. Esta prueba confirma la existencia de las ondas gravitacionales, la última gran predicción de la teoría de la relatividad general de Einstein que aun quedaba por constatar de forma directa. Y además supone el inicio de una nueva era en la astronomía, afirmaron los investigadores.

Por lo general las ondas gravitacionales son tan débiles que Einstein no creía que pudiesen medirse. Aun así, los físicos intentaban desde hace 50 años encontrar una prueba directa de su existencia, aunque todos los hallazgos reportados hasta ahora habían resultad inconsistentes.
 
 
 
¿Por qué son importantes las ondas gravitacionales?
 
Einstein describe cómo el tejido del espacio-tiempo –en el cual se mueven objetos como estrellas de neutrones o agujeros negros– es arrastrado y empujado. Si se produjese un cataclismo, por ejemplo, la colisión de dos agujeros negros, ese suceso crearía grandes ondas a través del cosmos, las cuales podrían ser medidas, aún a millones de años luz de distancia. Hasta ahora no existía ninguna tecnología que fuese capaz de medir dicho fenómeno.

Los científicos que han comprobado la existencia de ondas gravitacionales serán muy posiblemente galardonados con el Premio Nobel.

 
Deutschland Max-Planck-Institut Gravitationswellen
 
 
 
 



 
 
 
 
 
 
 
 
 

RADIOACTIVIDAD

RADIOACTIVIDAD NATURAL NORM (Naturally Ocurring Radioactive Materials)  Un Riesgo a tener en cuenta en los trabajos de las Industrias petrol...