lunes, 1 de octubre de 2018

El Monasterio SANTUARIO de Monte Toro en MENORCA y el EXPOLIO LIBERAL.






EL CONVENTO SANTUARIO DE 
NTRA. SRA. DE MONTE TORO en MENORCA




Guillermo PONS PONS

La desamortización: El expolio del patrimonio artístico y cultural de la Iglesia en España 
(2007 By Estudios Superiores del Escorial San Lorenzo del Escorial (Madrid)



En el centro geográfico de la isla de Menorca existe un pequeño monte, de 357 m. sobre el nivel del mar, en el cual se instaló un santuario mariano a finales del siglo XIII. Al principio estuvo a cargo de la orden de la Merced, pero muy pronto estos religiosos hubieron de dejar la isla y el santuario fue atendido por el clero secular, pero el 13 de febrero de 1595 se inició la presencia de una comunidad de frailes agustinos, mediante un breve del papa Clemente VIII y previa renuncia del último capellán Miguel Gil. Los promotores de esta entrega fueron especialmente los jurados, o sea, la institución encargada del gobierno de la isla. Los agustinos se comprometieron a que la comunidad constara al menos doce religiosos, número que muy pronto fue rebasado, de modo que casi siempre hubo más de veinte frailes. También ofrecieron que mantendrían una hospedería para los peregrinos y escuelas para los jóvenes. Está última decisión no pudo llevarse a la práctica, porque resultaba más favorable concentrar los estudios en el convento del Socorro. En el siglo XVIII, sin embargo, hubo en Monte Toro algunos frailes que enseñaron filosofía y teología. La imagen de la Virgen es una escultura de la época del arte gótico, aunque un tanto modificada. El P. Jordán la describe así:


“Tiene la santa imagen tres palmos de alto, es algo morena, pero muy hermosa, su rostro alegre y risueño, y su manto es de color azul; en la mano izquierda tiene a su niño Jesús, y la derecha tiene arrimada al pecho, como quien la da a besar; es muy milagrosa, y especialmente con los navegantes, que la imploran en sus peligros y tormentas, y socorridos la ofrecen muchos votos y preseas que adornan el altar y su capilla”






3.1. Las fincas rústicas de Monte Toro.

El conjunto de predios que poseía el santuario de Monte Toro era de mayor extensión que las propiedades del convento del Socorro, aunque en general se trataba de fincas algo menos productivas por englobar muchas parcelas de monte bajo y terrenos con pendientes y desniveles. La mayor parte de estas propiedades ya las poseía el santuario antes de que los agustinos se hicieran cargo de él, y bastantes de ellas estaban situadas en las proximidades de la montaña. Algunas se remodelaron y recibieron nombres de santos de la Orden. Los predios pertenecientes a Monte Toro al producirse la desamortización eran los siguientes: Terra Rotja y Santa Rita, ambos en el término de Ferreries; Rafal, Peu del Toro, Barbatxí, Sant Nicolau y Lanzell, todos estos del término de Mercadal. Se contaba también con cuatro fincas pequeñas o estancias, una de ellas situada casi en la cumbre del monte en terreno muy pedregoso, y además se poseía un huerto y dos cercados. El conjunto del ganado en estas fincas era de 155 cabezas de bovino, 518 de lanar, 100 de cerda, 23 de asnal y 35 de mular 9 . 

3.2. Perspectivas inciertas y problemáticas en el siglo XIX.

La situación convulsa y los enfrentamientos ideológicos que caracterizaron el desarrollo de la vida española en la época no dejaban de inquietar a los frailes y personas interesadas en la vida del santuario de Monte Toro. A pesar de todo, el convento se mantenía floreciente a juzgar por el número de profesiones de jóvenes religiosos. En 1803 profesaron siete, y ocho en los años siguientes hasta 1819. Casi todos los nuevos profesos provenían de Mahón y Alaior. 

Entre 1811 y 1816 hubo algunas tentativas de parte del ayuntamiento de Mahón a fin de que la comunidad de Monte Toro, al menos en parte, pasara a instalarse en esa capital donde podría abrir una escuela pública, de acuerdo, según se decía, con las recomendaciones de Fernando VII que trataban de que los frailes se dedicaran a la enseñanza. Estos proyectos, sin embargo, no llegaron a realizarse. Las condiciones ofrecidas no eran, en efecto, muy favorables, pues se exigía que corrieran a cargo del convento la edificación del colegio, así como la labor y los gastos de la enseñanza.


Poco después, durante el trienio liberal (1820-1823), llegaron para los religiosos de toda España mayores complicaciones y severas medidas represivas. En octubre de 1820 las Cortes aprobaron un decreto de reducción de conventos que no tuvieran un determinado número de profesos. Uno de los así suprimidos en Menorca fue el de Monte Toro, aunque la medida no se llevó acabo hasta 1823. En efecto, el 2 de abril de ese año el Vicario General dirigía una comunicación de oficio al Prior del Socorro diciéndole:

“Quedando suprimido el Convento de Agustinos calzados del Toro, término de Mercadal, por Rl orden de 14 de Febrero último, y debiendo sus religiosos incorporarse interinamente a esa Comunidad por disposición del Señor Gefe Superior Público de estas Baleares, le prevengo a V. a fin de que se sirva recibir dichos religiosos benigna y caritativamente, alojándolos del modo mejor que pueda”. 

Esta incorporación debió durar poco tiempo, puesto que en octubre del mismo año cesó el régimen liberal y los frailes pudieron regresar a sus conventos. Este retorno al antiguo régimen, que implicaba la restauración de la vida conventual, fue celebrado en Menorca con tres días de festejos públicos, pero no iba a prolongarse mucho ese tiempo de relativa bonanza.







3.3. La exclaustración de 1835.

Las noticias acerca de matanzas de frailes y quema de conventos que ocurrieron en la península, así como algunos amagos de disturbios habidos en torno al convento del Carmen de Mahón causaron bastante inquietud entre los moradores del santuario de Monte Toro. A través de las memorias escritas por un sacerdote aragonés, desterrado en Menorca por motivo de sus convicciones Carlistas, tenemos algunas noticias acerca de lo que ocurrió en Monte Toro en los días en que se llevó a cabo la exclaustración. 

El 12 de julio el narrador y otro sacerdote también desterrado fueron conducidos por un celador de policía a Monte Toro, donde debían quedar confinados. Habían salido a las tres de la madrugada y llegaron poco antes de la misa mayor. El relato se expresa así:


“Llegado que fuimos al convento, el zelador preguntó por el Prior, y he aquí asustada toda la comunidad. Sale el Prelado R. P. Antonio Juber [Jover] toma el oficio del zelador, y así como iba leyendo le iba volviendo poco a poco el color que había perdido, y luego dijo: Pensaba que venían a hacerme preso. Yo había tomado a V. por sachos -alguaciles-. Dio recibo al celador y se despidió de nosotros. Quedamos en la celda prioral, sin poder hablar palabra, porque no entendíamos lo que el tal Prior nos preguntava, ni él nos entendía. Al poco rato tocaron a misa, y yo que no había oído y era Domingo le pedí licencia para ir, sin contestarme palabra por la dificultad que tenía de pronunciar el castellano, me hizo señal con la mano que esperase. Aseguro que me afligí, y que se apoderó de mí una tristeza grande. Al toque de misa mayor nos dijo: Vamos, y nos acompañó al coro: Nos distinguió poniéndonos en la gradería superior, y allí oímos misa”.


A continuación narra como les ofrecieron una buena comida en la celda del Prior, donde luego fueron a saludarles y tomar una copa todos los frailes. Entre otras anécdotas y acontecimientos hace referencia a los temores que experimentaban los frailes durante el mes de agosto:

“Día 6. Corrió la voz por el convento de que los Urbanos [guardia urbana de tendencia liberal] de Mercadal, que es un pueblo que está al pie del monte cosa de tres cuartos de distancia, havían recivido 106 fusiles, y que esto era con el objeto de subir al Convento a matar a los frailes como se havía hecho en Barcelona. Pasamos la noche en vela y nada hubo».«Día 10. En este día a causa de la novedad ocurrida en Mahón contra los carmelitas, se alborotó la comunidad; nadie durmió, esperando un transtorno y casi todos los frailes salieron a dormir por las cuevas del monte”.

Por lo que se refiere a la exclaustración, el cura Carlista simplemente dice: 

«El 21 se presentaron los comisionados del Gobierno, intimando la extinción del convento» y añade que al día siguiente subió el párroco de Mercadal y se ofreció a atender a los confinados que desde entonces residieron en el pueblo, bajo la responsabilidad del alcalde.

En los días sucesivos se llevó a cabo el hacer inventarios y hacer entrega del convento y sus propiedades a los representantes del Gobierno. Ocurrió entonces que se produjo una gran tempestad que ocasionó muchos daños en Monte Toro y que también derribó el campanario del convento de San Francisco de Ciutadella. El referido sacerdote aragonés lo refiere así:

“El 25, a la una de la noche, se movió un extraordinario viento con mucho fuego que se manifestó por los relámpagos, y aunque tronó poco, cayó tanta agua al tiempo mismo del viento, y atemorizó a toda la gente. Creo que no quedó nadie sin levantarse a pedir a Dios misericordia. Calmó por entonces pero repitió a la madrugada y luego se contaron muchos estragos. [...] En el convento del Toro cayeron muchas celdas, las casas de los vigías, los palos de señales, y sobre todo en el bosque muchas encinas arrancadas de raíz y algunas mucho pedazo lejos: Parecía el fin de aquella isla”.

No es extraño que hubiera quienes interpretaran los fenómenos tempestuosos como una señal del Cielo en relación con la forzada extinción de la vida conventual en Menorca. El canónigo historiador Pedro Moll refiere otra singular anécdota respecto de aquella noche de tormenta:

“Según los datos que me suministró un Rdo. Sacerdote, la tempestad tuvo lugar un día antes de abandonar los religiosos el convento, y cuentan que el comisionado del Gobierno, que al día siguiente debía intimarles la orden de abandonar el convento, estaba allí, durmiendo en una celda separada de los demás, y a eso de la una de la madrugada, en lo más recio de la tempestad estaba gritando y golpeando la puerta, pero no podían abrirle a causa de la gran violencia del huracán”.

La venta de las fincas que fueron propiedad de Monte Toro siguió el mismo proceso que la realizada con las del convento del Socorro. El Barón de las Arenas, Juan Olivar, vecino de Mahón adquirió el edificio del convento de Monte Toro, en un estado bastante ruinoso, por el precio de 31.000 reales. Alguien dijo que lo había hecho con el fin de evitar que fuera demolido. Efectivamente, los nuevos propietarios favorecieron la posterior restauración de la iglesia y finalmente en 1908 vendieron el edificio, con sus huertas y cercados, al Obispado de Menorca.





3.4. Dispersión de los exclaustrados de Monte Toro 

Los exclaustrados agustinos del convento del Socorro pudieron, al menos por algún tiempo, seguir vinculados a su iglesia conventual; para los de Monte Toro, en cambio, ello no resultó posible dada la situación del santuario en la cumbre solitaria de la montaña. Ellos, en consecuencia, hubieron de afiliarse a diversas iglesias parroquiales, especialmente aquellas de los pueblos de donde procedían o donde tenían sus familiares. Así resulta que bastantes de ellos residieron en Mahón y Alaior. El P. José Enrich fue quizá el único que siguió unido al santuario como capellán custodio (custos) de la iglesia. El santuario, sin embargo, por los destrozos que había causado el temporal de agosto de 1835 y por el abandono en que quedaron sus instalaciones se fue degradando en gran manera y la iglesia incluso llegó a amenazar ruina. Una muestra del estado de abandono en que se hallaba lo pone de relieve una nota escrita por un erudito mahonés de historia local, que dice:

“1842. 18 de mayo. Los tres batallones del Regimiento de Córdoba número diez, de guarnición en Menorca, subieron la montaña practicando en ella ejercicios de fuego. El acto terminó con un banquete, sirviendo de mesa las puertas de las celdas arrancadas ex profeso y de combustible las vigas de la parte ruinosa del convento”.

Los menorquines seguían subiendo a la montaña a fin de venerar a la Virgen, pero en vistas de la situación en que se hallaba la iglesia y del peligro que podían correr quienes la visitaban, el Jefe Político de Baleares, dispuso que la imagen de Ntra. Sra. fuera trasladada a la iglesia de Mercadal, lo cual se realizó el 23 de mayo de 1842. El P. Enrich y el párroco de dicha iglesia parece que hablaron en contra de la disposición tomada por la autoridad y a consecuencia de ello fueron procesados, pero el 1º de mayo de 1843 la Audiencia de Mallorca les declaraba absueltos.

Hechas en la estructura de la iglesia las reparaciones más urgentes y habiéndose comprometido el Barón de las Arenas a que facilitaría el acceso a cuantas personas fueran a venerar la sagrada imagen, ésta fue solemnemente devuelta a su santuario el 18 de mayo de 1845. A este feliz acontecimiento acudió una multitud de fieles que ansiaban fervientemente esa restauración. Se hallaron presentes en esa ocasión muchos sacerdotes, destacando la presencia de varios agustinos exclaustrados que habían formado parte de la comunidad del santuario, a los cuales convocó de un modo especial el Barón de las Arenas invitándoles a la comida ofrecida por él a las personas más distinguidas. Fue, sin duda, aquel un día de gozo, aunque también de cierta nostalgia para los religiosos, al estar como invitados en su antigua morada conventual que tantos recuerdos traería a sus mentes. Sabemos que los agustinos exclaustrados, que se hallaron presentes ese día, fueron al menos los siguientes: el prior Antonio Jover, que celebró la misa cantada (otra muy solemne había sido celebrada en Mercadal antes de iniciar la procesión del retorno de la imagen), el P. Juan Fabregues que predicó por espacio de una hora, los padres Ambrosio, José Enrich, Posidio Triay y Jaime Hernández. En un inventario de 178817 consta que en el coro de Monte Toro, cuya sillería era de nogal, había diversos cuadros, en los que se veían representados: La oración de Cristo en el Huerto de los Olivos, San Agustín, San Nicolás de Tolentino, Santo Tomás de Aquino, Ntra. Sra. de la Soledad, Santa Rita, Santo Tomás de Villanueva, la Inmaculada Concepción y otros dos de la Virgen María. No conocemos el paradero de ninguna de estas pinturas. Con la desamortización y con la devastación de 1936, excepto la imagen de la Virgen providencialmente salvada, se dispersaron o se destruyeron prácticamente todas las obras de arte y ornamentos sagrados que los religiosos agustinos habían ido reuniendo durante los 240 años en que fueron custodios del santuario de Ntra. Sra. de Monte Toro.














miércoles, 19 de septiembre de 2018

Los enigmáticos fuegos de Laroya (1945) y la energía de la IONOSFERA



Los enigmáticos fuegos de "Laroya"


¿EL DEMONIO, el Poder de la mente de una Niña, o la EXPRESIÓN DE LA ENERGÍA DE LA IONOSFERA?.

María Martinez (María la de los Fuegos).



¡Esferas de Fuego MUY VISIBLES azules!
¡Espectros iluminados en el Cielo!
¡Llamas flotando en las habitaciones!
¡+ de 400 Incendios se produjeron!
¡CADA DÍA >30!


¡PACIENCIA NO, SE NOS QUEMA TODO!
¡Todo el día TOCANDO A FUEGO!



https://www.youtube.com/watch?v=UsZf3YE2e10&t=62s

https://www.youtube.com/watch?v=lI8VJC3hfO8





Uno de los mayores expedientes X ocurridos en España en el último siglo. Los fuegos de Laroya. Combustiones espontáneas que, por su extrañeza y peligrosidad, aterrorizaron a esta pequeña población de Almería allá por el mes de Junio de 1945 y que han quedado en la historia como un caso sin resolver.

Entre los días 16 y 26 de Junio de aquel año, diversos fuegos de origen incierto se manifestaban de forma súbita, tanto en el exterior como en el interior de las viviendas. Sin causa y sin motivo. Afectando a todos los vecinos por igual, lo cual creó, un clima de verdadero pánico y terror.

Sobre las ocho de la tarde de aquel día, las personas que allí residían,  se dieron cuenta de que el delantal, el babero, que llevaba puesto una niña de 4 años empezó a arder súbitamente y sin causa ni razón lógica. Los familiares, como es normal, corrieron a apagar las llamas con la mayor prestancia de la que uno puede ser capaz en semejante situación y se apresuraron a calmar a la menor. Una vez, suponemos conseguido, qué mejor que acostar a la pequeña para que un buen sueño reparador tranquilice todos sus miedos por el shock recibido.

Sin embargo, lo extraño llega ahora. Y es que, al depositar a la niña sobre el colchón, las sábanas de la cama también comenzaron a arder.

Si ya sonaba extraño, minutos más tarde, en otra de las estancias de la casa (utilizada como es tan común en las grandes casas de campo para guardar leña, víveres, etc.) se originó un fuego más. Unas ramas de centeno se prendieron y se acabaron propagando.

Y por si no fuera suficiente para acabar aquel extraño 16 de Junio de 1945, horas más tarde, el pajar se vio envuelto en llamas y quedó prácticamente destruído. Los testigos que presenciaron este último incendio lo describieron como con un humo blancuzco-azulado y que emanaba cierto olor a azufre.
Pese a lo poco común de estas combustiones espontáneas y la rareza de su aparición, al ser un caso aislado tampoco se le dio en un primer momento una importancia relevante.





En el Cortijo Pitango, el primero donde aparecieron los fuegos, un arbusto que distaba unos 20 metros de la finca, comenzó a arder sólo.

Ese mismo día, el dueño de otro Cortijo de la zona, Miguel Acosta, atestiguó ver cómo se originaban las llamas en un montón de centeno, ardiendo de arriba a abajo, hasta consumirse. En su misma finca también las combustiones espontáneas se cobraron varios enseres de la casa: una silla, una escoba y diversa ropa de la familia.

Desde el Cortijo Cerrajero, fue avisada la guardia civil por diversos incendios repentinos. Uno de los cabos que acudió a la llamada presenció como un grupo de haces de centeno se incendiaba frente a él súbitamente, con una gran llamarada roja y un humo azulado.

Este mismo cabo también presenció la combustión espontánea en el campo de otro cortijo cercano, viendo el mismo humo y sintiendo el mismo olor a azufre, aunque indicó que la llama rojiza “venía de arriba, a unos 3 metros de altura”.
  • Al día siguiente, el 25, se produjeron algunos incendios menores en el interior  del Cortijo Fuente del Saz.
  • 26 de Junio: volvieron a repetirse los pequeños fuegos en el Cortijo Fuente del Saz.  En el Cortijo Pitango ardieron de forma independiente una cuerda, una silla de madera y una chaqueta.












ANTECEDENTES DE FUEGOS EN LA ZONA

Aunque los fuegos repentinos son uno de los fenómenos más extraños dentro del mundo del misterio, Laroya no es un caso único. Como curiosidad cabe destacar que el informe de Cubillo Fluiters hacía mención a dos casos concretos  a los que lograron acceder como parte de la documentación aportada.
  • Uno en 1905, recogido por José Martínez Ruiz “Azorín” en su libro “La Ruta de Don Quijote”, documentado en su visita a la población manchega de Argamasilla de Alba. Varios incendios repentinos en una casa y en una escuela. El escritor lo atribuyó a la imaginación de los aldeanos.
  • Otro en 1926 en el pueblo almeriense de El Perdigón, a escasos 10 kilómetros de Laroya. Según recogía la prensa, en aquella ocasión  se declararon fuegos súbitos durante 9 días seguidos. Del 19 al 27 de Junio (coincidiendo con las fechas de los fuegos de Laroya). Los incendios tuvieron lugar en el interior de la caseta de José Mantecón, guardavía del ferrocarril. Hasta allí se desplazaron el alcalde, las fuerzas de seguridad y el párroco.




lunes, 30 de julio de 2018

EL "MALLORQUÍN,VALENCIANO Y ARANES" LENGUAS ROMANCES CON RAÍCES MUY PROFUNDAS EN LOS TIEMPOS ANTIGUOS





EL MALLORQUIN O BALEAR, VALENCIANO Y ARANES.







¡Només som volgud empleyà una llengo mólt antiga y qu'encare sa xèrra avuy en die a sas Islas; a lo cual creg tenim perfêtte dret, però axí y tot, som concient que sa feina es mólt dura y llarga!


Gabriel Carbonell y Sastre
Mikél Garau y Rossellò
NA CATALINA DE PLASSA
PM 766-2018






Por su importancia y valor documental e Histórico voy a recomendaros CUATRO  Blogs muy bien armados, razonados e historiados. Poco o nada puedo añadir a los excelentes trabajos, excepto que en los CUATRO se olvidan de los casi cien años de dominio Vandalo-Alano de las Baleares en el siglo V, y en los otros (Península) el dominio Visigodo. Y sin duda alguna palabra o algo de sus leguas germánicas debió quedar.

Por otra parte no podemos olvidar que en el año 1114 las tropas Catalanas y Pisanas conquistaron la Actual "Ciutat de Mallorca" y existen evidencias que bastantes soldados pisanos y provenzales quedaron en la Isla, sirva como ejemplo la palabra "MADONA", como eje fundamental de la familia Mallorquina y otra bien diferente en Italiano. Como podéis comprobar muchos años antes de la conquista de Jaume I (1229).

 Copio de Wikipedia:

El asalto pisano-catalán a las islas Baleares, que en la época eran una taifa musulmana, consistió en una expedición en represalia por los actos de piratería cometidos por los musulmanes que la habitaban, llevada a cabo por Ramón Berenguer III y sus aliados, en 1114. Fundada en un tratado de 1113 entre la República de Pisa y el Conde de Barcelona, tenía como objetivo arrebatarles la isla a los musulmanes e impedir el ataque y entorpecimiento a los convoyes y naves de los comerciantes cristianos que por entonces navegaban por el mar Mediterráneo. A pesar de que Mallorca quedó de nuevo en poder musulmán, sirvió para sentar las bases del futuro poderío naval catalán y para fortalecer los contactos comerciales en el Mediterráneo.

Muchos años antes, miles de mercenarios Mallorquines lucharon en varios de los ejércitos de aquellos siglos, trajeron a su vuelta a sus Islas (los que volvieron claro), ademas de la tan preciada Mujer (solían cobrar en vino y mujeres, ya que no querían el oro y la plata), palabras de otros idiomas. Sin duda a lo largo de los tiempos, se impuso el latín que convivió con el hebreo muchos años hasta la llegada del árabe, que reconoce (varias son las menciones) ya en sus tiempos, un idioma ROMANCE en las BALEARES Y VALENCIA.  


El catalán Antoni Badia Margarit, rector de la Universidad de Barcelona, dejó escrito en su Gramática Histórica Catalana (1951): “No es el catalán una lengua románica que siempre haya estado entre las lenguas con personalidad propia: todo lo contrario, era considerado como una variedad dialectal de la lengua provenzal, y sólo desde hace relativamente poco, ha merecido la categoría de lengua neolatina independiente”.
Antes de eso, se dio el Renacimiento de la cultura catalana en pleno siglo XIX. El punto de inflexión lo marca una obra que es un hito para los catalanes. Se trata del poema Oda a la patria de Bonaventura Carles Aribau. Este poema, publicado en el periódico El vapor en 1833, está considerado el gran símbolo del Renacimiento de Cataluña y de su cultura. En él, Carles Aribau elogia continuadamente una lengua que, para sorpresa de muchos catalanes, no es el catalán sino el lemosín. Y cita “lemosín” hasta en cinco ocasiones.

 .....EN LLEMOSI SONA EL MEU PRIMER VAGIT, CUANT DEL MUGRO MATERN LA DOLSSA LLET BAVIA.







PRIMERO:

http://sebastianurbina.blogspot.com/2013/12/el-mallorquin-no-es-dialecto-del-catalan.html


Es curioso que el supuesto dialecto mallorquín tenga una gramática (1835/Amengual y la de 1881/Forteza) mucho antes que la supuesta lengua madre catalana, (1918/Pompeu Fabra.)






Lengua Catalana? no, mire ud. ¡No existe!. Es un derivado del LLEMOSI o Lemosina como lo son el Balear, el Valenciano y el Aranes!!




SEGUNDO:

https://laverdadofende.blog/2012/12/30/lengua-catalana-no-mire-ud-no-existe-es-llemosina/



En los años 800, con la conquista cristiana dirigida por los reyes francos, se fue imponiendo la modalidad de la lengua lemosina sobre el romans muy arabizado, que se hablaba en las tierras que en el año 1.496 sería Cataluña. Por dos causas: Primera, el haber estando los habitantes de la región conquistada por los musulmanes en el año 714, viviendo refugiados en la Septimania Norte entre 90 y 335 años, (tierra occitana de habla lemosina); La segunda, por los guerreros y nobles que conquistaron las tierras, de los condados de Barcelona, Ausona, Besalu, Girona, Pallars Jussa y Subira, Ampurias y Urgell,, tierras totalmente repobladas con gente occitana de habla lemosina. Al frente de dichos condados los reyes colocaron a condes, todos ellos nobles occitanos de lengua d´oc, o lemosina.




ODA A LA PATRIA

FORA DE CANTAR EN LLENGO LLEMOSINA NO EN QUEDA MES PLAER. EN LLEMOSI SONA EL MEU PRIMER VAGIT, CUANT DEL MUGRO MATERN LA DOLSSA LLET BAVIA. EN LLEMOSI AL SENYOR PREGAVA CADA DIA, E CANTICS LLEMOSINS SOMIAVA CADA NIT. SI CUANT METROBU SOL, PARL AMB MON ESPERIT, EN LLEMOSI LI PAR, QUE ALTRA LLENGO NO SENT, E MA BOCA LLAVORS NO SAP MENTIR, NI MENT. (Bonaventura Carles Aribau, President de La Academia de las Bones Lletres de Barcelóna). Obra escrita en recuerdo y exaltación de su lengua vernácula, por mucho que lo sientan señores catalanistas, sólo nombra el lemosín. 


El Sacerdote y Filólogo Mossen Antoni Mª Alcover, miembro del “Institut de Estudis Catalans”, afirma en el prólogo de su “DICCIONARI, CATALA, VALENCIA, BALEAR” (¿por que si sólo es una sola lengua, no se le denominó diccionari de la llengo Catalana?): Que no se puede seriosamente afirmar que haya existido nunca la Unidad Lingüística entre estas tres Lenguas. 

En sus declaraciones al diario de Palma de Mallorca, “La Vanguardia Balear” del día 18 de Enero de 1.919, declara que se ARREPIENTE de su fanatismo catalanista y del olvido de su verdadera lengua vernácula la MALLORQUINA. En el encabezamiento de dicho artículo mossen Alcover declara que “Tirant Lo Blanch”, fue escrita en lengua VALENCIANA, por Juanot Martorell en el siglo XIV y NO en CATALÁN, como modernamente los catalanistas falsamente afirman.






TERCERO:


http://jgsentandreu.blogspot.com/2012/01/las-pruebas-contra-la-mentira-de-que.html


TOTES LES PROVES CONTRA LA MENTIRA DE QUE EL VALENCIÀ I CATALÀ SON LA MATEIXA LLENGO


ARGUMENTO Nº 1.- LOS VALENCIANOS YA HABLABAMOS VALENCIANO VARIOS SIGLOS ANTES DE QUE NOS CONQUISTARA JAIME I.- Así de sencillo. Los valencianos hispanorromanos abandonamos la lengua íbera para hablar el latín desde la conquista romana de Valencia en el siglo II antes de Cristo. Esto fue hasta el siglo VIII en que fuimos conquistados por los árabes que introdujeron su lengua. En Valencia se desarrolló desde entonces un sustrato mozárabe que mantenía el latín con muchos arabismos: era la lengua romance o mozárabe valenciano. El mozárabe valenciano tiene sus primeras expresiones literarias escritas en las JARCHAS MORAS de principio de milenio, siglo X, XI y XII. Estas Jarchas se escribían parte en árabe y parte en mozárabe valenciano. El mozárabe valenciano era, sin duda alguna, la primera expresión escrita de la lengua valenciana. Con los primeros poetas moros que escribían en valenciano sus Jarchas que eran poemas y canciones de amor, queda claro que la lengua valenciana es MÁS DE DOS SIGLOS Y MEDIO ANTERIOR a la supuesta lengua catalana que nos trajo Jaime I en el año 1.238.

¡Ay mamá, meu al habib (el meu amat)
Vay-se e no més tornarad
Gar, ¡que faré yo, mamá
Lleixarad?

Del poeta moro, Ibn Lubbun, Senyor de Morvedre (Sagunt) 1070, DC

No me tangues, ay habib (amat meu)
No cara danyosa (No, cor danyós)
¡Basta!
A tot home refuse….

Del poeta moro, Ibn Ryhaym, de Bocairent 1.100 DC
Como véis, los propios poetas escribían multitud de poemas y jarchas en lengua valenciana del siglo X y XI. Esta literatura coexistía pacificamente con la literatura árabe. El catedrático y mozarabista Leopoldo Penyaroja, así lo testimonia es su libro “les Harges, mon i enigma” , editado por la real Academia de Cultura Valenciana.





CUARTO:

https://josueferrer.com/2013/05/14/catalana/


A partir de la codificación del idioma catalán que hizo el ingeniero químico Pompeu Fabra a comienzos del siglo XX, se fue apoyando cada vez más desde la burguesía barcelonesa un nacionalismo expansionista que, no satisfecho con que el catalán pasara de dialecto a lengua independiente, anhelaba que tanto el valenciano como el mallorquín y el aragonés iniciaran el camino inverso para absorberlas. El proceso de genocidio cultural prosigue aún hoy.



Webgrafia:


https://www.raco.cat/index.php/llengualiteratura/article/viewFile/253918/340704

https://ultimahora.es/sfComment/commentPage/id/73188/model/Noticia/page/9





viernes, 27 de julio de 2018

MALLORCA TIERRA DE VANDALOS Y ALANOS DURANTE CASI 100 AÑOS.





Mallorca Tierra de Vándalos y Alanos.
CRISTIANOS ARRIANOS



En el año 409 los vándalos llegaron a Hispania empujados desde Europa por los UNOS. Con los años se establecieron en Andalucía (Vandalucía) en el Sur de la Península Ibérica. En el año 429, liderados por Genserico el Pueblo vándalo y Alano (Unas 50.000 almas siendo una migración sin precedentes en la Historia del Mundo hasta aquel momento), decidieron pasar a África llamados por el afán de poder de un general Romano. En aquel tiempo el Norte de África era el granero de la ROMA de Gala Placidia que gobernaba en nombre de su hijo, los vándalos de Religión Cristiana Arriana a ultranza ya no solo eran unas tropas de saqueo y pillaje, sino que bajo su líder GENSERICO se dieron cuenta del valor de esas tierras,  las mejores zonas agrícolas del Imperio Romano y lucharon como ejercito organizado desde los desembarcos desde la MAR, llegando a controlar el África romana y, con ello, "las fuentes de producción de la mayor región cerealera del viejo imperio, que en lo sucesivo tuvo que comprar el grano a los vándalos, además de soportar sus razzias piratas en el Mediterráneo Occidental".


Los Vándalos en un rápida RAZZIA pasaron por Mallorca el año 426, según el testimonio de IDACIO.



La Capital del imperio de Genserico fue Cartago (en la actual Túnez, África), donde apresaron la flota imperial Romana con la que "Genserico logró apoderarse de bases marítimas de gran valor estratégico para controlar el comercio marítimo del Mediterráneo occidental: las Islas Baleares, Córcega, Cerdeña y Sicilia". Hacia el año 455 (Siglo V) y por casi un periodo de 100 años  ¡BALEARES SE CONVIRTIÓ EN PARTE DEL IMPERIO VÁNDALO! y se separo de la trayectoria de la península que se convirtió en Visigoda.


EUROPA A FINALES DEL SIGLO V 



A esta etapa que va desde el siglo V hasta el X de nuestra era, ha sido muchas veces denominada como de los «siglos oscuros», a causa de que muy poco sabemos sobre lo que sucedió en nuestras islas. Las referencias literarias de esta época son escasas y la información suele ser muy exigua. 





El pueblo de Genserico, Cristiano ARRIANO persiguió a los Cristianos Católicos de forma despiadada en el norte de África, contra quienes no se querían convertir al arrianismo, pero en cambio, la moderna arqueología incluso nos muestra un cierto resurgimiento económico en la mayor parte de su reino, incluidas las Islas Baleares. Según las investigaciones arqueológicas, una excepción de este funcionamiento general podría ser el caso de Eivissa, pese a que todavía se necesitan más excavaciones arqueológicas para confirmarlo.




El poder de Genserico paso a su también despiadado hijo Hunnerico que en el año 477 sucedió en el trono a su Padre quien el 20 de Mayo del año 483 convocó a todos los Obispos Católicos de sus estados para que reunidos en Cartago el día primero de febrero del siguiente año dieran razón de su FE. El día 18 de aquel mes los Obispos Católicos en numero de 466 presentaron al Rey por escrito su profesión de FE, que los Obispos Arrianos no supieron impugnar. Enfurecido el Rey decretó el cierra de todas Iglesias de culto Católico, entregándolas con todas sus propiedades a los arrianos, dando a todos los Católicos un plazo de tiempo hasta el primero de Junio de aquel mismo año.

Hoy sabemos que los tres Obispos Baleáricos no volvieron fieles a su FE: MACARIO de Menorca, HELIAS de Mallorca y Opilio de IBIZA que aparecen en la lista de los 466 junto a los prelados de Corcega y Cerdeña.   

El día 1 de diciembre del mismo año 484 murió el terrible Hunnerico y el gobierno pasó a su primo GUNTAMUNDO,  de índole mas pacifica,  quien el 10 de agosto del año 494 promulgo un decreto por el cual los católicos podían abrir sus Iglesias y recobrar las que habían usurpado los arrianos.


Una extraordinaria excepción es la documentación correspondiente al inicio del siglo V que nos ha llegado gracias a la carta encíclica del Obispo Severo de Menorca y a la correspondencia del escritor cristiano Consencio, residente también en dicha isla. Durante estos siglos se introducirá con fuerza una nueva religión: la cristiana. Ésta empezará a implantarse a partir de los núcleos urbanos portuarios, donde pronto aparecerán las jerarquías eclesiásticas. En el campo, la cristianización fue ciertamente más tardía. Allí, los monjes, como los del monasterio de Cabrera, debieron de tener un papel evangelizador primordial. Las principales muestras de esta cristianización son las diversas basílicas descubiertas en las dos islas baleares. En Mallorca se conocen las de:

1.- Cas Frares de Son Fiol, en Santa Maria del Camí; 
4.- Son Fadrinet, en Campos. 
En Menorca están perfectamente identificadas las de:

1.- Son Bou, en Alaior; 
2.- La Illa del Rei, 
3.- Es Fornàs de Torelló en Maó, 
4.- La Illa  de Es Cap des Port en Fornells. 

Estos edificios de culto funcionaron bajo el dominio bizantino, pero tal vez algunos se puedan remontar a tiempos del dominio vándalo. Las basílicas que debió de haber en las ciudades, pese a las referencias de algunos autores antiguos y contemporáneos, todavía permanecen sin descubrir. Hasta hoy en día tampoco se ha podido identificar ninguna de las sedes episcopales de nuestros primeros obispos. Los primeros textos escritos que hacen referencia a obispos de las Islas son del siglo V d.C. La noticia más temprana, del 418 d.C., nos muestra la existencia del Obispo Severo de Menorca. Más adelante, refiriéndose a los acontecimientos del 484, Víctor de Vita nos da los nombres de los prelados episcopales de Mallorca, Elías; de Menorca, Macario, y de Eivissa, Olipio.

J.Mascaro Pasarius  en su obra Historia de Mallorca nos refiere el odio feroz de Genserico al Catolicismo. Un pueblo el vándalo, arriano de corazón y de inteligencia barbara. en las ruinas de Son Peretó se han encontrado indicios claros de haber sido saqueados e incendiados tanto la Iglesia como la Necrópolis pero no sabemos cuando ni como ocurrio. 

Aparte de la información que tenemos del primitivo cristianismo en las Islas, también tenemos noticia de una religión que, unos años antes, se había empezado a esparcir por el Mediterráneo de una forma muy similar a la cristiana. Nos referimos al judaísmo. La documentación de Severo-Concencio nos muestra que en el siglo V había una importante comunidad judía en Menorca, concretamente en Maó, donde el gobierno municipal estaba en manos de Teodoro, que al mismo tiempo era el dirigente de la comunidad judía. En la carta encíclica del obispo Severo se nos narra la llegada de las reliquias de San Esteban a Menorca, llevadas a la isla por Orosio desde Jerusalén. Este hecho aceleró el proceso de presión antijudía. 

Una discusión entre cristianos y judíos de Maó acabó con el incendio de la sinagoga y con una lucha campal a pedradas entre ambos bandos. Finalmente, la presencia de unos monjes y una serie de milagros, prodigios y señales desencadenaron la conversión al cristianismo de la mayor parte de esa comunidad judía. Por lo que respecta a Mallorca, otra vez Severo nos informa de que Teodoro, anteriormente mencionado, tenía posesiones en dicha isla. También nos dice que allí vivía su mujer y, de algún modo, parece que se podría entender que también residía allí su familia. 

Otras muestras de la presencia judía en la balear mayor (Mallorca) se hallaron en Santa Maria del Camí. Se trata de diversos plomos funerarios con inscripción hebraica hallados en Les Fontanelles de Son Torrella. El texto gravado en los tres plomos repite el nombre Semuel Bar Haggay, es decir, ‘Samuel hijo de R. Haggay’. Parece que estas piezas se tienen que fechar entre el final de siglo IV y el principio de V d.C. A pesar de la oficialidad de la religión cristiana y de que cada vez había una mayor presencia de conversos al cristianismo, si nos fijamos en el mundo mediterráneo rural tanto del continente europeo como de África, se puede observar que tuvieron que pasar muchos siglos para acabar totalmente con el paganismo. Algunos autores han llegado a defender que éste no acabó hasta la llegada del Islam. Dado que el paganismo normalmente se mantuvo en las áreas rurales y en las clases más humildes, nada sabemos de los últimos años de su existencia en nuestras islas.



Genserico, "en el 455 asaltó y saqueó Roma durante 14 días y tomó Córcega, Cerdeña, Sicilia, Baleares, Mauritania y Tripolitania. En el saqueo de Roma secuestró a la emperatriz y a sus dos hijas, una de las cuales contrajo matrimonio con su hijo Hunerico quien le sucedió en el trono.


LOS VÁNDALOS CONQUISTAN Y SAQUEAN  LA CIUDAD DE ROMA





Alla por el año 534, Belisario, un general bizantino en tiempos de Justiniano, conquistó todo el Reino vándalo, incluidas las Baleares, así como Sicilia, Rávena y, pocos años después, Roma.



SOBRE GENSERICO REY DE LOS VANDALOS

Genserico (428-477), el auténtico fundador del reino vándalo, puso las bases del apogeo del mismo, pero también las de su futura decadencia. El cénit de su reinado y del poderío vándalo en África y el Mediterráneo lo constituyó la paz perpetua conseguida con Constantinopla en el verano del 474, en virtud de la cual se reconocían su soberanía sobre las provincias norteafricanas, las Baleares, Sicilia, Córcega y Cerdeña. No obstante, desde los primeros momentos de la invasión (429-430) Genserico golpeó a la importante nobleza senatorial y aristocracia urbana norteafricanas, así como a sus máximos representantes en estos momentos, el episcopado católico, procediendo a numerosas confiscaciones de propiedades y entregando algunos de los bienes eclesiásticos a la rival Iglesia donatista y a la nueva Iglesia arriana oficial. Tampoco pudo destruir las bases sociales de la Iglesia católica, que se convirtió así en un núcleo de permanente oposición política e ideológica al poder vándalo.




Respecto de su propio pueblo, Genserico realizó en el 442 una sangrienta purga en las filas de la nobleza vándalo-alana. Como consecuencia de ello, dicha nobleza prácticamente dejó de existir, destruyéndose así el fortalecimiento de la misma, consecuencia del asentamiento y reparto de tierras. En su lugar, Genserico trató de poner en pie una nobleza de servicio adicta a su persona y a su familia. Elemento importante de dicha nobleza de servicio sería el clero arriano, favorecido con cuantiosas donaciones y reclutado entre bárbaros y romanos.

Con el fin de eliminar posibles disensiones en el seno de su familia y linaje por cuestión de la sucesión real, suprimiendo así también cualquier papel de la nobleza en la misma, Genserico creó un extraño sistema de sucesión, tal vez a imitación del que pudiera existir en los principados bereberes, denominado seniorato o «Tanistry», en virtud del cual la realeza se transmitía primero entre hermanos por orden de edad y sólo después del fallecimiento del último de éstos se pasaba a una segunda generación. Los reinados de los sucesores de Genserico no hicieron más que acentuar las contradicciones internas de la Monarquía, en medio de un debilitamiento constante del poder central y su falta de sustitución por otra alternativa.



















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