Paseando por ciudades alemanas como Berlín o Hamburgo o por la austríaca Viena todavía se pueden observar restos de gigantescos colosos de hormigón de un aspecto increíblemente moderno que siguen desafiando al paso del tiempo, presentando el mismo aspecto impresionante que debieron tener hace 70 años, en pleno fragor de la batalla aérea sobre Berlín y otras ciudades alemanas. Son lo que en su momento se conoció como "Flakturm" ("Torres Flak") o "Hochbunkers" ("Bunkers altos"), fortalezas impenetrables con unos muros que llegaban a alcanzar los 3’5 metros de grosor, y que debían servir en su uso principal como emplazamientos de artillería pesada para defender las ciudades del Reich de los ataques aéreos, equipadas con piezas de artillería que oscilarían entre los 20 y 120 mm., así como refugios antiaéreos para la población civil en su uso secundario (se da el caso de que en algunos momentos de la contienda llegaron a albergar hasta 10000 civiles), amén de otros usos como ya se verá más adelante. El término "Flak" deriva de "Flugabwehrkanone" o "Fliegerabwehrkanone", que significa "proyectiles antiaéreos".
Estas construcciones se consideran los elementos antiaéreos más grandes construidos por cualquiera de los países beligerantes en la Segunda Guerra Mundial y, por mérito propio, son verdaderas maravillas de la arquitectura moderna en el plano de las edificaciones militares, aunque para Alemania sean testigos mudos y duraderos de un doloroso pasado al que dicha nación intenta sobreponerse con el paso de los años. Debido a su imponente construcción han sobrevivido incluso a los esfuerzos de ingenieros militares aliados de destruirlas mediante el uso de explosivos y demoliciones controladas.
Desde el otoño de 1940, fecha en la que empiezan los "raids" aéreos aliados sobre Alemania, Berlín había registrado 18 alarmas y solamente 8 bombardeos. Desde el 25 de agosto las sirenas en Berlín sonarán cada noche, siendo el bombardeo más prolongado el de la noche del 6 al 7 de septiembre con casi 3 horas de duración. Este hecho demostrará a los jerarcas nazis la vulnerabilidad del espacio aéreo del Reich. El 9 de septiembre tiene lugar una reunión en la que Hitler plantea la "construcción de torres de defensa antiaérea en Berlín, en varios lugares…", aunque posteriormente, hasta finales de 1942, se acordará construirlas también en ciudades como Hamburgo y Viena.
En esta reunión se decide construir 6 torres en Berlín, aunque finalmente sólo serían 3, erigidas en los parques Tiegarten, Friedrichshain y Humboldthain. La denominación de "torre de defensa antiaérea" se refiere en realidad a conjuntos de dos torres: una de ellas contenedora de las baterías antiaéreas ("G-Turm" o "Gefechsturm") y la otra será la torre de control, conteniendo los sistemas de observación y dirección de tiro ("L-Turm" o "Leitturm"). Los bocetos de las primeras torres serán realizadas por el mismísimo Hitler en persona, entregándoselos a Albert Speer para su diseño y construcción.
En total se decide la construcción de 8 torres en las tres ciudades mencionadas, siendo éstas las que a continuación se relacionan:
Berlín (1):
I Torre Tiergarten o del Zoo: Terminada en 1941, inicialmente con cañones de 105mm.
II Torre Friedrichshain: Terminada en Octubre de 1941, contaba con cañones de 105 mm.
III Torre Humboldthain: Terminada en Abril de 1942, contaba con cañones de 105 mm.
Hamburgo:
IV Torre Heiligengeistfeld: Terminada en Octubre de 1942, contaba con cañones de 128 mm.
V Torre Wilhelmsburg: Terminada en Octubre de 1942.
Viena:
VIII Torre Parque Arenberg: Terminada en Octubre de 1943, inicialmente con cañones de 105 mm. (2)
VI Torre Stiftskaserne: Terminada en Septiembre de 1943, contaba con cañones de 128 mm.
VII Torre Augarten: Terminada en 1944, contaba con cañones de 128 mm.
Patton fue sin duda uno de los grandes genios militares de los EE.UU, así como uno de los más controvertidos por sus palabras. Muchos de sus dichos, sobre todo en contra del comunismo, condicionaron acciones y respuestas indeseadas de parte de la Stalin que ordeno su muerte. Fue el primero en denunciar que los aliados se habían equivocado de enemigo: el enemigo era la Unión Soviética.
Se ganó el sobrenombre de general «Sangre y Agallas» ("nuestra sangre y sus agallas", decían algunos soldados)
Diez años tardó el historiador Robert Wilcox en reunir el material necesario para escribir la biografía de este famoso general norteamericano:"Target Patton" ("Objetivo Patton", editada por Regenery Publishing, una obra de más de 400 páginas. Patton era uno de los generales más carismáticos del Ejército norteamericano. Fue el primero en denunciar que los aliados se habían equivocado de enemigo: el enemigo era la Unión Soviética. En diciembre de 1945, Patton murió tras un extraño accidente de coche. El historiador habló con su asesino.
George Smith Patton está considerado como el mejor militar de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Ya había destacado en la Primera Guerra Mundial como comandante del recién estrenado cuerpo acorazado de los Estados Unidos. En la Segunda Guerra Mundial se hizo famoso por coordinar los movimientos de cuerpos de ejército en Africa, en Sicilia y en el teatro de operaciones del centro de Europa. Posteriormente fue relevado de su cargo por dar una bofetada a un soldado norteamericano convaleciente en un hospital, que sufría un ataque de nervios. Patton lo llamó cobarde.
Pero al final de la guerra, volvió a tomar el mando del Tercer Ejército en Francia, donde pudo maniobrar a tiempo para responder a una contraofensiva alemana en las Ardenas.
Su grupo de combate continuó derrotando a las tropas alemanas y el plan de Patton era tomar Praga y Berlín antes que los rusos y ocupar Checoslovaquia y Alemania. Por algo le apodaban “Sangre y Cojones”. Pero recibió la orden de detener la ofensiva, pues se había pactado en Yalta que la Unión Soviética tenía que conquistar el centro de Europa. Además, el general en jefe Eisenhower le cedió al británico Montgomery la gasolina de los carros de combate de Patton para que éste no avanzase tan rápido.
A partir de ahí, Patton se convirtió en un general bocazas. Denunció la connivencia entre el gobierno de los Estados Unidos y la Unión Soviética para ganar la guerra, y señaló a los rusos como enemigos irreconciliables. Cuando la guerra terminó, Patton aumentó sus críticas a la ocupación soviética de media Europa, cosa que no se habría logrado sin el apoyo de los Estados Unidos.
En diciembre de 1945 Patton sufrió un extraño accidente en Manheim. Su coche se topó en medio de la carretera con un camión y sufrió un aparatoso accidente del que los ocupantes del vehículo apenas sufrieron rasguños. Sin embargo, un francotirador acertó con una bala al cuello del general, que tuvo que ser hospitalizado.
Patton se empezó a recuperar de sus heridas pero, sorpresivamente, murió en el hospital.
El historiador Robert Wilcox ha reconstruido estos hechos, pues pudo hablar con una persona que participó en el atentado contra Patton. Su nombre: Douglas Bazata. Por aquel tiempo este hombre trabajaba para la OSS (Office of Strategic Services, antecesora de la CIA) y recibió de su jefe, el general “Wild Bill” Donovan, la orden de ejecutar a Patton.
Fue Bazata quien logró cruzar un camión en la carretera y él mismo disparó un proyectil de baja velocidad que perforó la garganta de Patton. Wilcox habló con Bazata poco antes de que este espía muriese en 1999. Le confesó que, una vez en el hospital, los servicios secretos norteamericanos hicieron la vista gorda para que los espías soviéticos envenenasen a Patton.
Todo esto se lo contó a Wilcox Bazata, acuciado por sus remordimientos, según revela el diario británico The Sunday Telegraph, que recoge un comentario del libro. “Sostenía una guerra interior consigo mismo por culpa de crimen que había cometido”, confiesa el historiador. “Me confesó que fue el causante del accidente y que lo había ordenado Donovan.”
Según el historiador, Donovan le dijo a Bazata lo siguiente: “Se nos presenta una situación dramática con este patriota [Patton], está fuera de control y lo debemos de salvar de sí mismo, y también porque puede arruinar todo lo que los aliados han hecho”.
Bazata fue condecorado con cuatro medallas púrpuras durante la guerra. Fue un paracaidista excepcional, pues saltó sobre Francia antes del día D para ayudar a formar la Resistencia.
Tras la guerra, Bazata se hizo artista y fue muy amigo de Salvador Dalí, quien usó sus rasgos para pintar un cuadro de Don Quijote.
El historiador también entrevistó a otro testigo, Stephen Skubik, un oficial de la contrainteligencia del Ejército de los Estados Unidos. Skubik avisó a Donovan de que Stalin tenía a Patton en la lista de personas que debían asesinarse. Donovan envió a Skubik de vuelta a Estados Unidos.
Wilcox destapa más cosas en su libro. El Cadillac de Patton, que está expuesto en el museo de Fort Knox, no es el mismo que sufrió el atentado. Con ayuda de un experto, Wilcox asegura que tiene pruebas de que se ha suplantado al verdadero Cadillac.
Aconsejo este fenomenal Blog que habla del holocausto Alemán después de ser derrotados.
LA II GUERRA MUNDIAL SIGUIÓ TRAS LA II GUERRA MUNDIAL
Luis Carrero, en su condición de Marino con su visión Global de España, lanza a España desde el 1957 a un desarrollo sin igual en su Historia llegando a ser la 8º Potencia Económica del Mundo.
Aspectos muy relevantes de su gestión
Luis Carrero Blanco era un hombre independiente, no pertenecía a ningún grupo ni familia política del régimen; carecía de ambición política y no se preocupaba de su imagen pública. El Almirante le había ofrecido su renuncia a Franco en dos ocasiones. Sus tres principales realizaciones fueron: El Memorandum, aconsejando la no intervención de España en la II Guerra Mundial; los Planes de Estabilización de la economía y de Desarrollo (López Rodó era de su equipo) y, por último, el nombramiento de Juan Carlos de Borbón como Príncipe de España y heredero a título de Rey. Victoria Prego ha escrito que la elección de Juan Carlos como sucesor de Franco fue muy influida por el Almirante. Otras familias del régimen, sin embargo, preferían a Alfonso de Borbón o a la rama carlista en la figura de D. Carlos Hugo de Borbon y Parma.
¿Como conoce al Jefe del Estado?
Luis Carrero Blanco: Hay un momento, con Franco, que fue en la guerra del norte de África. Mi padre, alférez de navío, era segundo comandante de un barco que llevaba a remolque a una unidad de la Legión que mandaba el comandante Franco. Se conocieron aquella noche. En los barcos de la Marina era típico tomarse una sopa de ajo a medianoche, cuando iba a haber bulla. Mi padre se dirigió a Franco y le dijo: “Mi comandante, ¿quiere usted una sopa de ajo?” Y Franco le contestó: “No, yo siempre entro en combate con el estómago vacío” Ya había sido herido. Después de esto, mi padre hizo un curso de Estado Mayor, ya siendo capitán de corbeta, en Francia. Alguien debió decir que estaba allí. Franco le pidió que le mandara unas informaciones del Ejército francés. Mi padre se las mandó. Otro contacto. Después, la Guerra Civil, le pilló a mi padre aquí (en Madrid). Pudo salir por la Embajada de Francia. Mi padre tenía un amigo francés, el almirante Castes, muy famoso entonces a quien había conocido en el curso de Estado Mayor. Estando mi padre en la guerra, tomó unas decisiones en su barco y se hicieron más amigos Franco y él. Después hizo el informe del que hemos hablado antes y el Generalísimo dijo: “que este señor venga a trabajar conmigo”. A partir de ahí, mi padre lo único que le pidió al Generalísimo es que no dejara su carrera. Durante una temporada estaba en la Presidencia y en la Escuela de Guerra Naval de profesor. Tuvo contactos continuamente pero hubo un momento en que ya no pudo más. El Generalísimo tuvo el detalle romántico de permitirle que siguiera ascendiendo. Cuando el compañero más moderno ascendía, mi padre ascendía también. Por eso llegó a almirante. Hacía mucho tiempo que mi padre no había pisado un barco.
Aspectos económicos de España 1957
Entre 1850 y 1960, el ritmo de desarrollo de España era progresivo, pero muy moderado. Sin embargo, desde 1960 se inició un crecimiento exponencial.
Si expresamos el PIB de nuestro país en euros de 2010, vemos que pasó de 25.000 millones en 1850 a más de 1 billón de euros en 2015. Un espectacular crecimiento que ha convertido a España en una de las economías más ricas del mundo.
Igualmente si medimos el consumo privado por habitante, también nos encontramos con un espectacular salto adelante. Mientras que en 1850 no llegaba a 1.500 euros, en 2015 rondaba los 13.000 euros
En 1960, el PIB español suponía el 5,28% del tamaño total de las economías de los 28 países que hoy forman parte de la Unión Europea. En el 2015 ha subido hasta llegar al 7,73% del PIB de la UE-28.
Figuras como Alberto Ullastres, Mariano Navarro Rubio o Laureano López Rodó (Hombres de Carrero y del OPUS), fueron claves para el giro aperturista que, contra todo pronóstico, terminó adoptando el régimen. Desde entonces, la sociedad española caminó con paso firme hacia un país más moderno y próspero. Y es que la libertad económica, precipitó la caída de la pobreza y permitió el desarrollo de las clases medias. Ese cambio a mejor, allanó el camino para la Transición hacia la democracia.
Así, la política comercial pasó de la autarquía a un mayor grado de flexibilidad en las importaciones y las exportaciones. La política monetaria también dio un vuelco, caminando hacia la convertibilidad de la peseta y hacia el final de los controles de precios. El marco regulatorio también fue alterado, con ánimo de brindar más garantías a la inversión. El gasto público fue congelado y el gigantesco aparato empresarial del Estado empezó a pasar a manos privadas.
El recordado economista Enrique Fuentes Quintana, definió el paquete de medidas recalcando que el objetivo era "introducir la economía de mercado". Pero no era fácil aprobar todo aquello en el marco de un régimen autoritario que, durante décadas, había aplicado una doctrina económica marcada por un hondo carácter intervencionista.
El papel de Luis Carrero ante el jefe del Estado hizo que este aceptara los planteamientos liberalizadores del grupo de hombres que negoció la adhesión de España al Banco Mundial, al FMI o la Organización Europea de Cooperación Económica (antecedente de la OCDE), comenzándose en 1962 a plantear la posibilidad de que España ingresara en la Comunidad Económica Europea.
El 13 de Octubre de 1917 en la campiña de COVA DE IRIA en el lugar llamado "Fatima" desde el tiempo de los moros. Sucede en los Cielos algo inexplicable en presencia de miles de testigos. ¡LA DANZA DEL SOL! ¡yo lo he visto, yo lo he visto! MILLONES DE DEVOTOS TIENEN "FE"
¡Nuestra Señora señala en fecha y hora el fenómeno del Sol!.
Lo pudieron ver las gentes humildes con una FE de Hierro. ¡MIRAR SUS CARAS!. Y ES QUE LA "FE" ES LO ÚNICO QUE TENEMOS LOS POBRES PARA SEGUIR VIVIENDO ENTRE TANTO CABRÓN. @historiacolor
TODOS LO VIERON Y MUCHOS SANARON SUS ENFERMEDADES. ¡SIN DUDA MARÍA OBRÓ UN MILAGRO DE MAGNITUDES BÍBLICAS EN "COVA DE IRIA".
Primero establece lo que hizo el Sol según los testimonios: danzó en el cielo, se dirigió con enorme velocidad contra la tierra como si fuera a estrellarse –al parecer hubo gente que se lanzó al suelo- y de repente de forma súbita el sol volvió a estar en su lugar, dejando a la gente atónita el hecho de que su ropa, que había estado mojada por la fuerte lluvia, estaba ahora completamente seca. Se establece que incluso personas a millas de distancia vieron al sol moverse así.
Por supuesto, el Sol en sí no se movió de su sitio, el resto de los humanos del planeta no notaron nada de esto ni tampoco los observatorios astronómicos.
Ryan Erlenbush cita a un sacerdote científico prestigioso y buen conocedor de la historia y la filosofía de la ciencia, Stanley Jaki, que apunta que pudo tratarse de una combinación insólita (y milagrosa por haber sido señalada en fecha y hora por la Virgen, citada por los videntes) de inversión súbita de la temperatura con incontables fenómenos naturales adicionales conjuntos, incluyendo algunos que hemos comentado antes… Una conjunción de tantísimas variables precisamente en el día que se había congregado tanta gente esperando una señal… ¿no es un milagro?
Pero el padre Erlenbush tiene su propia teoría que prefiere a la del padre Jaki porque, simplemente, es más sencilla y más sobrenatural.
Una explicación de "tamaño más bíblico"
“La explicación del padre Jaki reduce el milagro a un evento esencialmente natural. Más aún, el número de factores naturales que habrían concurrido para hacer el fenómeno incluso remotamente posible es tan grande que lo hace del todo improbable. El padre Jaki respondería: ¡por eso es un milagro! Nosotros replicamos: ¡Entonces es más probable proponer un milagro real!”
“Por lo tanto”, continua Erlenbush, “parece más factible que un nuevo objeto se formó en el cielo, quizá a cientos de metros en el aire sobre el campo. Se llenó con una luz intensa y parece que produjo calor intenso. Esta bola atmosférica de reciente creación era movida (parece) por ángeles y es muy comparable al Pilar de Fuego o –quizá- la Estrella de Belén”.
“Proponemos que los ángeles, dirigidos por Nuestra Señora, hicieron esta bola masiva con polvo o gas que brilló tan intensa con la infusión de luz que ocultó el sol de la vista. Esta bola angélica se parecería a una nube extraordinariamente densa, que se llenó con luz de diversos colores. Este objeto les parecería ante todos en el campo y a millas de distancia, ser el sol, cayendo hacia la tierra”.
Un “mini-sol” así explica, dice Erlenbush, que el resto del mundo no notase nada y que los presentes en el lugar de los hechos quedasen tan aterrados. Así, dice Erlenbush, “no sólo tenemos un milagro, sino uno de proporciones bíblicas que nos devuelve al Éxodo y a la Luz de la revelación de los gentiles que se da en el Cristo Niño”.
LUCIA, FRANCISCO Y JACINTA
LA PRIMERA APARICIÓN
El 13 de mayo de 1917, tres pastorcillos jugaban a construir una casa de piedras mientras su rebaño pastaba en un prado llamado Cova de Iria. Lucía, de 10 años, y sus primos Francisco de 9 y Jacinta de 7, vieron un relámpago y echaron a correr pensando que venía tormenta. Su huida se detuvo a 20 metros. Sobre una pequeña encina se les apareció una virgen “que brillaba más que el sol”. Les reveló una serie de mensajes y les pidió que volviesen a ese mismo lugar cada día 13 de los siguientes 6 meses.
EL MILAGRO DEL SOL
La expectación que se había despertado el 13 de octubre no tenía precedentes. Los cronistas de la epoca hablan de 35.000 personas. Estudios posteriores de las fotografías fijan la cifra de forma oficial en 70.000 almas. Pero desde el departamento de información de Fátima aseguran que fueron 150.000 las personas que se dieron cita esa mañana en Cova de Iria para presenciar un milagro. Creyentes, ateos, devotos, curiosos, medios de comunicación… El diario O Seculo de Lisboa, un periódico republicano, ateo y anticlerical, mandó a su corresponsal, Avelino de Almeida, a destapar lo que ellos consideraban una farsa que había llegado demasiado lejos.
Aquella mañana hubo tormenta. El prado estaba absolutamente embarrado. En cualquier otro momento, los carruajes no hubiesen llegado a Cova de Iria, pero en aquella ocasión hicieron el viaje sin problemas, según cuentan en la oficina de información de Fátima.
Y a las doce en punto de mediodía, se obró lo que ha pasado a la posteridad como 'El Milagro del Sol'. Un fenómeno que ostenta el récord de ser el milagro reconocido por la iglesia católica con más testigos presenciales. De repente cesó la lluvia, las nubes desaparecieron, el sol emergió en lo más alto del cielo, empezó a cambiar de color, a danzar, a moverse en forma de espiral y a bajar casi a la altura de las cabezas de los asistentes.
Nadie daba crédito a lo que estaba sucediendo. Hasta el corresponsal de O Seculo escribía posteriormente un texto en el que subrayaba en varias ocasiones “yo lo he visto, yo lo he visto”. Aquel fenómeno duró aproximadamente 10 minutos. Cuentan además que, después de aquella aparición, los enfermos y tullidos allí presentes se curaron. De todos modos, esto sucedió hace 100 años. Ya no queda ni un testigo presencial vivo que lo ratifique. Pero quedamos otras humildes personas que los vamos a repetir hasta el infinito en la gran RED DE REDES.
¡HUBO MILAGRO PARA LOS POBRES Y GENTES CON MUCHA FE, DEMASIADAS VECES OLVIDADOS POR SUS HERMANOS RICOS!
PARA MI EL MILAGRO FUE UNA VEZ MAS ¡UN PILAR DE LA FE DEL MUNDO QUE NACIÓ DEL MAS HUMILDE DE LOS NIÑOS DE COVA DE IRIA!.
Nos os voy a mentir, aquella mañana de diciembre, ya cerca las vacaciones de Navidad, al recibir la noticia todo fueron alegrías entre mis compañeros estudiantes de COU en aquel Instituto Público.
¡LO FUIMOS A CELEBRAR APROVECHANDO LA SUSPENSIÓN DE LAS CLASES!.
Hoy con nieve en mi pelo, maldigo aquella manipulación que hacían de nosotros los Políticos de la Izquierda Asesina EN NOMBRE DE LA CLASE HUMILDE Y TRABAJADORA.
¡LA GRAN ESTAFA DE LA DEMOCRACIA! ¡Voló carrero y Voló Argala! ESPAÑA NO CAMBIA AL PASAR LOS AÑOS
Y ES QUE EN ESPAÑA SOMOS MAGNICIDAS POR HISTORIA. y SIEMPRE LOS ASESINOS HAN SIDO DE IZQUIERDAS ¡QUE RARO!
Por Favor fijarse en el HdP del Gerald Ford en representación del Presidente USA
En este contexto, Medina dice textualmente que: los impulsores del atentado contra el Presidente del Gobierno fueron doce políticos, algunos miembros de la Junta Democrática, reunidos en un chalé de Aravaca; uno de éstos (¿el comunista Alfonso Sastre?) trasladó la iniciativa al grupo comunista que preparaba el atentado de la calle del Correo (el cual se cometió después del magnicidio, el 13 de septiembre de 1974, y produjo 12 muertos y 80 heridos); de allí, a través de un joven militante de la Liga Revolucionaria Comunista, se pasó el recado a ETA.
Basándose en pesquisas, en las de la policía tras la detención de Eva Forest a raíz del atentado de la calle Correo (Cafetería Rolando, 13 de septiembre de 1974), y en los posteriores testimonios de ésta, Ricardo de la Cierva y los investigadores de el diario “El País” Ismael Fuente, Javier García y Joaquín Prieto mantienen que ETA y el Partido Comunista (PC) montaron una red de apoyo a los separatistas vascos en Madrid, la cual estuvo operativa en 1972. El elemento clave fue el matrimonio comunista Sastre-Forest (ver http://www.sastre-forest.com/), aunque luego el “aparato” del PC dijera que ya no pertenecían al partido.
Fundamentalmente de manos de De la Cierva, podemos afirmar que la escritora y doctora en medicina, de familia anarquista, Genoveva (Eva) Forest Tarrat (por otros alias: Vitia, la tupamara, la rubia, la loca y la tetas) había viajado a Cuba en 1966, y su marido, el escritor y dramaturgo Alfonso Sastre Alemany, quien fue durante cierto tiempo miembro del comité central del PC, lo hizo en 1972, año en el que la policía registró su casa en Madrid.
Según sus declaraciones en 1977, a la salida de la cárcel (por la bomba de la calle Correo), Eva conoció en Cuba a varias personas que le manifestaron mucho interés porque se impulsara un movimiento de liberación vasco, especialmente un argelino; en la isla estableció la conexión internacional que enlazaría con el “Comité de solidaridad con Euskadi”, creado por ella a raíz del proceso de Burgos. El contacto con la KGB dijo que era “el argelino”, y también, según su testimonio, en aquel comité de solidaridad participaron gran número de intelectuales, miembros del PC y personas próximas a “Cuadernos para el diálogo”, muchos de los cuales formaron la red de apoyo a ETA .
En ese entorno de operaciones encubiertas movidas por el comunismo se puede clasificar la detención en diciembre de 1971, relatada por Ismael Fuente en su ya citado libro, de un grupo que pretendía secuestrar a Carrero Blanco. El grupo, izquierdista, contaba con un antiguo guerrillero venezolano y mantenía contactos con el PC y el PCEml-FRAP; esto lo negó, por supuesto, Carrillo, empeñado en una línea de acción de abandono oficial de la violencia, pero confirmó plenamente el “grapo” Blanco Chivite.
En abril de 1972, Alfonso Sastre recibió en su casa de la calle Virgen del Vall nº 19, de Madrid, junto con su mujer, a dos etarras (uno de ellos José Miguel Beñarán Ordeñana, alias Argala – flaco- y por entonces Fernando o Chavi). El enlace previo se hizo a través de un jesuita vasco hermano del etarra encargado del contacto; el sacerdote utilizó a otro que era comunista, el también jesuita “Padre Llanos” (José María de Llanos). Aparentemente, los etarras habían viajado a Madrid para conocer, sobre todo y con vistas a un atentado o secuestro, las costumbres del periodista del diario “ABC” Alfredo Semprún, al que consideraban portavoz policial .
La información del entorno privado de Carrero pudo salir de los círculos religiosos íntimos de inspiración Opus “La Capilla”, El templete” y “B5”, formados también por jesuitas; estos “círculos” eran para el almirante, a la vez que núcleos de formación y oración, fuente de información del ambiente en relación con el ambiente religioso. Pero uno o varios de los miembros del “clero vasco” de los mismos, que guardaban especiales y secretas relaciones con el Partido Comunista y Comisiones Obreras, pudo actuar como “agente doble”. La conexión clave pudo ser un religioso francés infiltrado en El templete [2].
Argala, bilbaíno y de familia franquista, se incorporó, con 17 años (nació en 1949), a la “Legión de María”, donde un sacerdote le convirtió en separatista, marxista y etarra; durante algún tiempo se le consideró un “intelectual” rival de Federico Krutwig Sagredo. Parece ser que Argala captó una primera información, en Vascongadas, de un militante de la Liga Comunista Revolucionaria vinculado a ETA, por lo que decidió ir a Madrid para comprobarla, junto con Ignacio Pérez Beotegui ( alias Wilson e inglés; había sido delincuente común, motivo por el que huyó a Inglaterra), jefe de los “comandos” operativos. Está generalmente aceptado que la Liga Comunista Revolucionaria, junto a ETA (con la que tenía muchas conexiones) y otras organizaciones “ultraizquierdistas”, dependían (al menos en parte) de una sección específica del PCUS para su acción revolucionaria exterior.
En casa de los Sastre-Forest, un intelectual, amigo del matrimonio, comentó a los etarras por primera vez las peculiaridades de las costumbres de Carrero.
Fue en septiembre de 1972 cuando Argala recibió de la Forest la información más trascendente sobre Carrero (debía ir a las 12 horas del día 14 octubre a la cafetería del Hotel Mindanao), el etarra estaba viviendo su casa, mientras Iñaqui Wilson lo hacía en la de otra comunista, la actriz María Paz Ballesteros. Argala acudió al hotel acompañado de Wilson. En el Mindanao, un hombre de unos 30 a 35 años, alto, moreno, elegante, con traje gris oscuro, gafas y una cartera, sin decir una palabra, sacó un sobre cerrado y se lo dio a Argala, y, tras darle la mano, se fue; dentro había una cuartilla escrita a mano y con mayúsculas que decía “el almirante Carrero Blanco va todos los días a la misa que a las 9 de la mañana se celebra en la iglesia de San Francisco de Borja, sita en la calle de Serrano, frente a la embajada de los EE. UU., con poca escolta”.
Posteriormente ambos comprobaron que efectivamente entraba en la iglesia con un solo escolta (por entonces solo le acompañaba su conductor y ese escolta) y Argala comulgó detrás de él; a aquella misa también asistió el ministro Gregorio López Bravo (también lo haría el día de su muerte, lo mismo que Eva Forest); en alguna otra ocasión estuvieron en aquellas misas disfrazados de curas; la rubia también se turnó en la labor de vigilancia de las costumbres del Almirante. Según Manuel Cerdán, los archivos policiales de la época indicaban que el mensajero era una persona vinculada a la “Platajunta” y próxima a la Forest; para la mayoría se trataba de alguien relacionado con la televisión, aunque pudo ser un agente secreto. Por otra parte, la tupamara se había comprometido a facilitar alojamiento seguro al resto de los terroristas que vinieran a Madrid. Wilson, al ser detenido en 1975 en Barcelona, por la delación del “topo” Miguel Lejarza, El Lobo, informó de lo anterior a la policía.
De la Cierva sostiene que fueron una docena los etarras que estuvieron en Madrid el otoño de 1972, divididos en dos o tres grupos sin conexión entre sí; por ejemplo, el 22 de noviembre de 1972, en la primera acción de ETA en Madrid, dos hombres asaltan una oficina del DNI (documento nacional de identidad) en la comisaría del barrio de La Concepción, dejando uno de ellos, el etarra fichado Juan Bautista Eizaguirre Santiesteban, alias Zigor -zigoto-, sus huellas en ella (el otro fue identificado como Javier María Larreategui, Achulo -ateo-). Aquello no trascendió a la prensa y por alguna razón no se tomaron medidas .
Argala y Wilson viajaron a Francia en diciembre para dar cuenta a la dirección etarra, la cual convocó unas reuniones con Eustaquio Mendizábal Chiquia -pequeño- (antiguo novicio benedictino), José Manuel Pagoaga Peisoto (un antiguo sacerdote misionero en Ecuador), Zigor, Ignacio Múgica Arregui Ezquerra, Isidro María Garalde Mamarru, Jesús María Zabarte Garraz, Domingo Iturbe Chomin, Joaquín María Villar Fangio, y Juan Antonio Urruticoechea Josu Ternera. Peisoto comunicó a Ezquerra, el segundo de Chiquia, su designación como jefe de un “comando” de gran importancia en Madrid, junto a Argala y Wilson.
“Nuestros colaboradores desplazados en Francia nos confirman que el día 15 de los corrientes se celebró una reunión entre elementos directivos del movimiento separatista ETA-ENBATA con miembros de la dirección del PC de Toulouse, en la que se acordó llevar a efecto en distintos puntos de España una operación denominada “NAVIDADES NEGRAS” o “TURRÓN NEGRO”, en la cual se incluyen secuestros, acciones subversivas y violentas, que será realizada en el más breve plazo posible”.
Así rezaba el comienzo del informe que el agente principal en Francia del servicio de información de la Guardia Civil (GC) emitió el 17 de diciembre de 1972. En el mismo también se decía que la reunión giró sobre la mejor forma de colaboración conjunta para forzar al Gobierno español a poner en libertad a los etarras detenidos, estimando que el medio más eficaz era la realización de secuestros tales como los del Príncipe Juan Carlos, el Vicepresidente Carrero, el Director de la Guardia Civil, o, preferentemente, sus familiares. En otro similar de igual fecha, el agente de la Guardia Civil informaba de que un mes antes habían entrado en España separatistas vascos integrados en cinco comandos para fijar su residencia y actuar en distintos puntos (uno de ellos Madrid) y ninguno en la región vasconavarra. Estas informaciones, y otras similares de distintas fuentes, llegaron al conocimiento de Carrero vía Iniesta (Director General de la GC); una de ellas, fechada el 27 de diciembre de 1972, procedía de los confidentes del comisario José Sainz, Jefe Superior de Policía de Bilbao, infiltrados en el mundo abertzale vascofrancés: miembros … destacados de ETA han comentado … que están preparando una acción fuerte en Madrid. Iniesta Cano y los Ministros de la Gobernación (Tomás Garicano Goñi y Carlos Arias Navarro), así como el Director General de la Seguridad del Estado (Eduardo Blanco), tuvieron conocimiento de todo ello. Aparentemente Carrero estaba enterado y dio instrucciones a su familia: si alguna vez me secuestran no deis por mi una perra gorda; pero Agustín Herrero Sanz, jefe de escoltas del Almirante, manifestó posteriormente que él no llegó a conocer dicho informe.
Para González Mata: … en diciembre de 1972, técnicos de los servicios de seguridad de un poderoso país “amigo” del Gobierno Español, gracias a los sistemas de protección exterior de la sede de su embajada, notaron la presencia sospechosa, en sus alrededores, de varios individuos; el “diplomático” encargado del asunto, tras investigar y descartar las casualidades, consultó, particular y discretamente, a un colega de la Dirección General de Seguridad española, quien le informó que los rostros correspondían a “etarras”; a la vez, los “servicios de enlace y coordinación españoles” (servicios secretos) le aseguraron que están al corriente de las actividades de los terroristas y que se ocupaban del asunto”.
G. Mata no precisa que servicios eran, pero, por el contexto, todo apunta a los tradicionales encargados de la información exterior/interior y enlace con los servicios secretos extranjeros: los del Alto Estado Mayor (troisième groupe du service de liaison et de coodination espagnol). Paralelamente, el “diplomático” yanqui avisó a su “central” y sus jefes le ordenaron continuar interesándose por el asunto, pero utilizando elementos de sus servicios secretos instalados en España como estudiantes inscritos en una universidad vasca.
El 14 de enero de 1973 Ezquerra, Wilson y Argala viajaron a Madrid; a la entrada de la ciudad un coche conducido por la rubia (por entonces Eva Forest llevaba melena de ese color) les guió hasta el barrio de Aluche, donde se alojaron en un piso que la misma les facilitó. Durante las dos semanas siguientes vigilaron a Carrero, incluso comulgando Ezquerra detrás de él; luego el jefe del comando viajó a San Sebastián y a Francia. El objetivo estaba fijado: secuestrar al Vicepresidente del Gobierno.
Con la colaboración de la Forest alquilaron un piso en la calle del Mirlo nº 1, piso 12-C, en el barrio de Campamento, cerca de la Casa de Campo y de las carreteras de Extremadura y Boadilla. Al ser bastante amplio (130 m2), allí vivieron Argala, Wilson, Achulo, Zigor, Josu Ternera, Quiscur y otros; los etarras permanecieron en él hasta el final, “oficialmente” sin levantar sospechas.
Para atraer la atención de la policía, ETA secuestró el 16 de enero al industrial Huarte, obteniendo 50 millones de pesetas por su rescate, y después robó 3.000 kg de dinamita; pero, el 19 de abril de 1973, Chiquia, jefe “militar” de ETA, murió en un enfrentamiento en Algorta (Bilbao). Su apodo dio nombre al “comando” que asesinará a Carrero.
En febrero un policía miembro de los servicios de información de la policía reconoció a varios etarras en una cafetería de Madrid, comunicándoselo a sus superiores, quienes le dijeron que ya estaban controlados. Algo similar ocurrió el mes siguiente, cuando un inspector de policía reparó en alguien que compraba unas esposas en una armería próxima a la Dirección General de Seguridad y luego se reunía con otras personas que le hicieron sospechar; después de seguirlos a su casa y hacer preguntas a vecinos y porteros, llegó a la conclusión de que eran malhechores o terroristas; pidió refuerzos para detenerlos y … quien vino fue otro inspector que le dijo que el tema era cosa de los servicios secretos y que no había que mezclarse.
En abril se produjo un oscuro incidente en las proximidades de la central nuclear de Zorita de los Canes (Guadalajara), ya que el servicio de seguridad de la misma detectó prácticas de tiro en sus proximidades y, a través de la matrícula de uno de los coches implicados, la pista fue seguida hasta que un servicio secreto tranquilizó a la policía al asumir el control de la investigación.
Para salvar la crisis provocada por la muerte de Chiquia, entre otras cosas, y con una aparentemente suicida falta de prudencia, en mayo se reunió en Getafe el comité ejecutivo de ETA-V Asamblea; aquella era una zona industrial de Madrid con amplia implantación del clandestino sindicato comunista Comisiones Obreras (CC.OO.). Casi todos eran viejos conocidos de la policía, tanto los miembros de la Coordinadora de ETA (Eduardo Moreno Bergareche Pertur, Sabin, Serrano Izco, Goiburu Mendizábal Goyerre y Pelotas, Esperanza Goicoechea Icharro y Múgica Arregui), como otros que se alojaron en distintos pisos de las calles Alberto Aguilera, General Perón y Avenida del Mediterráneo, entre los que estaban José María Alcibar Ganchegui el general, Juan Miguel Echaguibel cristo melenas, Víctor Aranzabal Balzategui Chinua, Iñigo Suescun Ichilla, Roberto Fernández Palacios Britos, Javier Serrano Izco, Aldasoro, Tomi, Azcoiti, Osobi, Tupa, Fangio y Miquel.
No es comprensible que los terroristas pusieran en la misma cesta casi todos sus huevos y además agitándolos; durante bastantes días una treintena de etarras, incluidos sus máximos jefes y el “comando estrella”, viajan a Madrid y se mueven por la ciudad con total tranquilidad, lo cual no parece tener otra explicación, aparte de contar con la poderosa ayuda comunista, que la de tener “ciertas seguridades”. Curiosamente, Goiburu y Serrano Izco, habían sido detenidos poco antes por las Fuerzas de Seguridad y puestos en libertad al no ser identificados. Según un informe recogido en la “Operación Cantabria”, una investigación militar secreta y extraoficial posterior al atentado, dos semanas después de la reunión, la Guardia Civil detuvo camino de San Sebastián a los etarras Roberto Fernández Palacios y Rufino Serrano Izco, los cuales, en los interrogatorios, declararon que venían de Madrid, donde habían asistido a la asamblea. Parece ser que tampoco en esta ocasión los servicios del Estado sacaron conclusiones.
González Mata sitúa también en mayo un incidente en el que la policía, tras un poco claro intento de robo a un piso de los supuestamente alquilados por los etarras y después de largas pesquisas para localizar al inquilino, registró el inmueble y encontró armas y documentos subversivos; de nuevo “un servicio secreto español” tranquilizó a la policía. Por esta época, y según el mismo autor, los espías norteamericanos, ¡y los españoles!, ya controlaban alguno de los pisos etarras mediante micrófonos ocultos; más adelante aportaremos la prueba de que estas escuchas están documentadas por testimonios de primera mano.
Durante el primer semestre de 1973 los etarras se dedicaron en Madrid, fundamentalmente, a organizar la red de alojamientos y a construir los escondites o zulos en los pisos francos para encerrar a los que pudieran secuestrar. También, con llamativa temeridad, a otras actividades tales como comprar esposas haciéndose pasar por policías, alquilar dos coches con la documentación verdadera de Javier María Larreategui Cuadra Achulo (quien también se permite enseñar su pistola a unos amigos vascos que encuentra en la calle) y hacer numerosas prácticas de tiro en la sierra [4]. Y siguieron llegando más etarras: Zigor, Rosario Lasa Leunda (mujer de Ezquerra), Esperanza Goicoechea Eloriaga Charo y Pedro Ereño Gorrochategui El Pelos.
Ezquerra, a nombre de su mujer, adquirió una mercería en la calle Doctor Fleming, tienda que fue objeto de un espectacular robo, por lo que tuvieron que abandonar la idea de transformarla en cárcel popular y deshacerse del local; también alquilaron un piso de seguridad en el Paseo de La Habana. Con ellos, ETA dispuso de toda una red de pisos: el de la calle Mirlo; otro alquilado por Achulo en la calle General Perón, en el que llegaron a vivir hasta nueve etarras; otro en la Avenida del Mediterráneo, comprado por Argala; y otro más en Alberto Aguilera, alquilado por Ezquerra. En total, ETA, con la ayuda comunista, llegó a contar, en distintos momentos de aquel proceso de dos años, con un total de siete pisos y un local comercial.
Los etarras contaron con el vital apoyo de viejos militantes del PCE, quienes proporcionaran a los vascos distintos alojamientos y el zulo-prisión al que llamaron “la granja”, situado en la calle Hogar, nº 68, 4º D, en Alcorcón (localidad madrileña próxima al piso de la calle Mirlo y a la carretera de Extremadura); la casa la compró Eva Forest con 400.000 pesetas que le dio Ezquerra, y el zulo lo preparó el comunista Antonio Durán Velasco (un comunista de la central sindicalista CC.OO. que había organizado todas las huelgas de la fábrica de motores Perkins y estaba procesado; la vivienda se escrituró a nombre de cuya mujer), entre junio y septiembre de 1973, con la ayuda de otros dos “albañiles” de ETA. La colaboración de la Forest fue constante y fundamental; cuando fue detenida en 1974 aún guardaba en su piso de Virgen del Vall nº 19, junto con varias armas, los uniformes de Alférez de Infantería que se habían hecho Achulo y Quiscur para facilitar su huida. No se descartan otros apoyos, pues las declaraciones de los congresos del PSOE en aquellos años apoyaban explícitamente el terrorismo vasco.
Según la versión oficial, el nombramiento en junio de Carrero como Presidente del Gobierno impulsó a ETA a abandonar la idea del secuestro, porque supuso que su escolta se incrementaría drásticamente (sólo aumentó en un vehículo más con su conductor y dos policías). A mediados de julio, como las vacaciones oficiales dispersaban a los posibles objetivos, y para poder participar libremente en la asamblea de ETA “militar”, Ezquerra ordenó que también los etarras que entonces estaban en Madrid abandonaran temporalmente la ciudad. Ezquerra fue detenido en Madrid en 1975, tras las delaciones del infiltrado Lobo; en sus declaraciones dijo que en el verano de 1973 solo se quedaron en Madrid Wilson, Argala, Zigor y él. Luego llegaron otros ocho para reforzarles, ante el aumento de escolta del ya Presidente: José María Aldasoro Artola, José Luis Arrieta Zubimendi, José Antonio Garmendia Artola, Javier María Larrategui Cuadra, Miguel Lujúa Gorostiola Miquel, Manuel Michelena Loyarte, Tomás Pérez Revilla y José Joaquín Villar Gurruchaga; más adelante se nombraría a Jesús Zugarramurdi Huici como jefe de todo el grupo del atentado [5].
El 20 de julio visitó el príncipe la ciudad de Toledo y la policía constató la presencia en ella del liberado de ETA José Miguel Lujua Gorostiola, siempre sin consecuencias para ETA.
Recordemos los avatares organizativos de la organización separatista en aquellos años. La VI Asamblea de ETA se había celebrado el verano de 1970 en Bayona (Francia). En ella los “obreristas” decidieron expulsar a los partidarios de los atentados, muy diezmados entonces por la acción de la policía. Los “militaristas” (terroristas), se negaron a reconocer su celebración y a partir de entonces se autodenominaron “ETA V-Asamblea”; en 1972 se les unió el grupo Ainchina, el más partidario de la violencia de los que formaban las juventudes del PNV. Los “obreristas”, a su vez, se denominaron “ETA VI-Asamblea”, la cual, posteriormente se dividió en otros dos sectores, los MAYOS (mayoritarios, que en 1973 se integraron en la Liga Comunista Revolucionaria) y los MINOS (minoritarios, que lo hicieron en la Organización Revolucionaria de Trabajadores y el PC), yéndose algunos con los terroristas.
Como consecuencia del atentado contra Carrero, los obreristas que aún quedaban en ETA-V la abandonarían y fundarían el Partido Revolucionario de los Trabajadores Vascos. Queda clara, de nuevo, la composición marxista y peneuvista de ETA y su identificación con el PC.
La VI Asamblea de “ETA-V Asamblea” se inició en Hasparren (Francia) en agosto de 1973. Allí, Chomin, Peisoto y Ezquerra, decidieron asesinar al Presidente; Juan Manuel Goiburu, miembro del Comité Ejecutivo, dio su conformidad al cambio de misión de la “Operación Ogro”.
Los etarras retornaron de nuevo a Madrid en septiembre, ahora bajo el mando de Jesús María Zugarramurdi Hiuci, alias Quiscur y el rizos, quien llegó a Madrid con Ezquerra, Goiburu y Chomín.
El 11 de septiembre la tupamara “puso mesa y mantel” en su casa para una reunión en la que ella, Argala y Wilson hablaron abiertamente de la nueva misión: asesinar a Carrero. El desacuerdo de Wilson con la Forest determinó su marcha de Madrid para San Juan de Luz (Francia). Según declaró el “albañil” Antonio Durán, tras su detención como consecuencia del atentado de la calle Correo, él participó también en aquella reunión y conocía la misión.
El día 23 los etarras robaron con éxito la armería Alonso, en la calle San Francisco de Sales; no hubo detenciones. Su acento vasco fue captado por el dependiente, el cual se lo comunicó a la policía; ésta, no obstante, no le mostró ninguna foto de separatistas vascos para tratar de identificar a los asaltantes. González Mata (“Terrorismo Internacional”, pag. 325 y “Les vrais maîtres du monde”, pag. 115) añade que el dueño de la armería estaba hablando con un coronel de la guardia civil en el momento de iniciarse el atraco (la tienda está aun en el paseo de San Francisco de Sales, muy próxima a la Dirección General de la Guardia Civil), el cual avisó a la policía, con el resultado de que el coche de patrulla enviado fue interceptado por otro de un servicio secreto español, cuyos tripulantes tranquilizaron a los policías del “091”.
Además, en octubre fue detenido en Bilbao el etarra Jesús María Zabarte Arregui Garraz, quien confesó que los distintos DNI a su nombre que se le encontraron le fueron entregados por Múgica Arregui, dándose la circunstancia que los mismos estaban confeccionados con las cartulinas robadas hacía un año en Madrid; también dijo que en el Sur de Francia había más de 50 etarras dispuestos a pasar a España en varios grupos, y que él mismo había entregado a Achulo 250.000 pesetas en Madrid. El 1 de ese mismo mes de octubre Argala alquiló un piso, en la Avenida del Mediterráneo nº 30, a una persona que resultó ser el Teniente Coronel del Ejército Alberto SerranoVals, el cual dio muestras de sospechar algo, por lo que se rompió el contrato. El 12 de aquel agitado mes (Fiesta del Pilar), Wilson y Argala, junto con Achulo, arrebataron su subfusil a un centinela de la puerta de Capitanía General [10].
En octubre y noviembre Argala vivió en casa de la actriz de TVE María Paz Ballesteros “Pata” y del director de teatro Vicente Sainz de la Peña, según testimonio de la misma; un año después también viviría varios días Juan Manuel Galarraga Pocholo, junto con el Tanque y el Tupa, varios de los que construyeron las cárceles/refugio en el verano de 1974 [11]; ambos eran comunistas allegados a Eva Forest.
Parece evidente que estos reveladores datos fueron bloqueados en algún sitio sin que llegaran a surtir efecto. Carrillo, el máximo dirigente del PC, afirmó en alguna ocasión: Si alguno de nuestros militantes hubiera cometido la décima parte de las imprudencias que cometieron los etarras, yo estoy seguro de que la policía hubiera dado con él y lo hubiera detenido [12]. El luego General Fernández Monzón, por entonces destinado en el SECED, sería de la misma opinión: Los propios etarras dicen que estuvieron seis meses vigilando la puerta principal de la iglesia de San Francisco de Borja, en la calle Serrano, desde la parada de autobús de la acera de enfrente, que está prácticamente en la puerta de la embajada americana; eso, con la vigilancia enorme que hay allí, resulta pintoresco; tanto como que los norteamericanos no se enteraran, con detectores de todas clases, de que se estaba perforando un túnel a 80 metros de allí [13]; es llamativo que el día de la llegada de Kissinger a Madrid y a menos de 100 de la puerta de la embajada norteamericana, dos etarras colocaron descaradamente 50 metros de cable en una fachada y nadie sospechara.
Otro testimonio esclarecedor lo dio Miguel Lejarza Eguía, El Lobo, Gorca o “el del coche blanco”, el famosísimo topo infiltrado en ETA a raíz del asesinato de Carrero y que consiguió la captura de 158 miembros de los polimilis (cúpula directiva incluida), en julio de 1975. Lobo declaró con relación al magnicidio: “Pienso que ha habido una manipulación muy fuerte, a niveles políticos muy altos y con conexiones internacionales; los destinos de España en aquella época estaban muy relacionados con los intereses de EE.UU.
(…) El control sobre todo lo que ocurría en España en la década de los setenta era total y la CIA tenía colaboradores e infiltrados en todos los estamentos políticos, legales y clandestinos, así como en los movimientos subversivos y, por supuesto, en el sur de Francia y en ETA, (…) El propio Ezquerra, jefe del comando que mató a Carrero, me confesó que estuvo bajo sospecha de trabajar para la CIA (…) Un comando bragado no te viene y se está aquí un año preparando una cosa, eso es imposible; ¡vamos!, y menos que vengan los dirigentes, los principales y se pongan aquí a hacer una cosa de esas; eso no se lo puede creer nadie, es imposible; yo conozco perfectamente a esta gente, conozco su forma de pensar y, desde luego, es totalmente imposible; por eso, a mí no me cabe ninguna duda de que hay una mano muy fuerte detrás de todo esto, una mano fortísima y estos son simples peones, los manejan”.
El hecho de que durante la guerra del Yom Kipur —octubre de 1973— Carrero Blanco impidiera a los Estados Unidos usar la bases estadounidenses en territorio español llevó a la agencia soviética TASS a declarar que la CIA había asesinado a un político franquista de tendencia nacionalista que se niega a entrar en la OTAN y a cumplir ciegamente las órdenes de Washington.
La única persona que supuestamente vio la cara al conocido como «hombre de la gabardina blanca» que entregó los horarios y rutas de Carrero Blanco, en el hotel Mindanao de Madrid, fue José Miguel Beñarán Ordeñana, Argala, quien murió en 1978 a manos de una organización ultraderechista terrorista, el Batallón Vasco-Español (BVE). ¡Un rollo que se inventaron los Rojos! Un dato importante que comenta en su libro Pilar Urbano es que el explosivo usado en el atentado contra Carrero Blanco, es el denominado C4 (Explosivo plástico), que, según ella, sólo poseían los servicios secretos norteamericanos. La periodista afirma que no se empleó Goma 2, como afirmaron los etarras, y además desgrana en su libro otros detalles para validar su interpretación.
En varias ocasiones tanto la Policía como la Guardia Civil estuvieron a punto de detener al “comando”, pero órdenes superiores lo impidieron siempre. En el vecindario, a los ocupantes del piso de la calle Mirlo, que se hacían pasar por estudiantes y trabajadores, algunos incluso los llamaban “los de ETA” por lo raro y poco discreto de su comportamiento; un miembro del Servicio de Información de la Guardia Civil que lo detectó y comprobó, lo puso en conocimiento del Servicio, llegando el Jefe de la 111 Comandancia de la Guardia Civil “Madrid Exterior”, el entonces Teniente Coronel Francisco Agudo, a montar la correspondiente operación para irrumpir en el piso, pero una llamada de teléfono le ordenó que se suspendiese la acción [15]. En aquella vivienda, según Eva Forest al menos una vez se produjo un disparo accidental. Quizás por todo ello hay versiones de que dos meses antes del atentado fue abandonada, pero dejando planos con itinerarios de Carrero y otras pistas delatoras, entre ellas el teléfono del refugio secreto del dirigente comunista Simón Sánchez Montero en un envoltorio de medicinas, todo lo cual induce a pensar, de ser cierto, en un desalojo de urgencia, quizá tras un aviso, pero más bien parece que “alguien” dejó aquellas fáciles pistas para señalar a los autores “oficiales”.
Abundando en lo anterior, un agente del servicio de información de la GC, que trabajaba en Francia con el nombre clave de Tormes, les dijo a los escritores Estévez y Mármol que él, contando con el apoyo de Serge Demagnian Sena, un coronel francés de la OAS (Organisation de l’Armée Secrète, contraria a la independencia de Argelia) y antiguo jefe del servicio secreto militar en Argel, dio noticias de la intención de asesinar a Carrero cinco meses antes del atentado. Llegaron a contar con la ayuda de un funcionario que copiaba informaciones del despacho del Ministro del Interior galo. Pero hubo un alto jefe militar que tuvo interés en romper toda la “operación Doble E”. Tormes señaló al General Prieto López (quien le apartó del servicio de información, acusándole de apropiación de fondos reservados) y a Sáenz de Santamaría (Coronel Jefe de Estado Mayor de la Guardia Civil entre 1971 y 1975). Quizás fuera este mismo agente el que recuerda el periodista Ismael Medina: la Guardia Civil había infiltrado en ETA a uno de sus miembros, que al tiempo se había ganado la confianza de un agente de los servicios secretos franceses; el guardia avisó a su superior inmediato con muchas semanas de antelación de que ETA preparaba el asesinato de Carrero; sus repetidos informes fueron bloqueados por ese superior, quien, dos años más tarde, con el sobrenombre de Barber, sería uno de los dos capitanes de la guardia civil en el CESID que, en vísperas del atentado en el despacho de abogados de la calle de Atocha, se entrevistaron en la Cafetería Dólar con el cabecilla del grupo que lo cometió [17]. Campo Vidal da el nombre de José Espinosa Pardo como el del agente de los servicios de información españoles y argelinos que avisó, en aquel otoño, de que ETA preparaba un atentado contra Carrero; según Espinosa, un sector de ETA quería impedir el atentado y se lo insinuaron a él para que lo hiciera llegar al Coronel Slim Hoffman, pensando que éste haría desistir a los vascos de su plan.
José Ignacio San Martín, Jefe del SECED, escribió en su mencionada obra que “es rigurosamente cierto que el entonces Director General de la GC, días antes del atentado, me informó sobre la intención de ETA de secuestrar al Almirante y a su esposa”.
El 14 de diciembre de 1973 se celebró el último Consejo de Ministros del Gobierno de Carrero, en el que Arias anunció inminentes e inconcretas acciones terroristas de ETA.
El comando (Mejor Panda) asesina
El sábado día 22 de diciembre de 1973, la Dirección General de Seguridad declaraba que los responsables del asesinato de Carrero Blanco eran seis jóvenes pertenecientes a ETA V asamblea:
José Ignacio Abaitúa Gómez, de 23 años, constructor de la galería donde se colocó la carga explosiva. ¡Muerto por enfermedad!
Pedro Ignacio Pérez Beotegui (Wilson), de 25 años. Uno de los que planeó el atentado. ¡Muerto por enfermedad en Vitoria!
José María Larreategui Cuadra (Atxulo), de 27 años, que fue quien alquiló el sótano de la calle de Claudio Coello.
José Miguel Beñarán Ordeñana (Argala), de 24 años. Hizo el tendido eléctrico mediante el cual se provocó la explosión. ¡Muerto en Atentado en Francia!
José Antonio Urriticoechea Bengoechea (Josu Ternera), de 23 años. Josu Ternera fue miembro del Comité Ejecutivo de ETA desde 1.975 y jefe de la misma entre 1987 y 1.989, etapa en la que esta organización cometió 71 asesinatos. Francia le detuvo en dos ocasiones (fue amnistiado en 1978 la primera vez y entregado a España en 1996 la segunda). Al ser elegido parlamentario autonómico de EH en 1.998 eludió los tribunales españoles, para, posteriormente, reabiertos varios sumarios contra él y aparentemente aquejado de un cáncer terminal, ocultarse. Francia le ha condenado en rebeldía el 7 de enero de 2010, a 5 años, por “asociación de malhechores”. El 11 de diciembre de 1987, ETA puso una bomba en la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza que acabó con la vida de las 11 personas. La Justicia le citó a declarar en 2002 por este atentado,
Juan Bautista Eizaguirre Santiesteban (Zigor), de 28 años.
Los autores del atentado tampoco llegaron a ser juzgados por estos hechos y tras la muerte de Franco se beneficiarían totalmente de la amnistía concedida en 1977.
Las represalias ¡Hasta el momento!
Cinco años y un día después, el 21 de diciembre de 1978, un atentado, no reivindicado, hizo volar por los aires al dirigente etarra que ideó el Magnicidio, José Miguel Beñaran Ordeñana, Argala.
"Argala", dirigente de ETA, asesinado en Francia
José Miguel Beñarán Ordeñana, Argala, uno de los máximos dirigentes de ETA militar, murió una mañana en la localidad vascofrancesa de Anglet al hacer explosión un potente artefacto colocado en su coche. Unicamente una organización autodenominada OA, de carácter ultraderechista, reinvidico el atentado en una llamada hecha al periódico bilbaíno La Gaceta del Norte. En medios de refugiados vascos, en el sur de Francia, se considera que la acción es propia de agentes o servicios paralelos.
La explosión fue de tal magnitud, que los restos del vehículo salieron despedidos en un radio de cien metros. El capó y el techo volaron a unos veinticinco metros, y el cuerpo mutilado de Argala-sin piernas y con fuertes desperfectos en los brazos- fue lanzado por los aires para caer detrás de los restos del coche. La muerte fue instantánea.
Otra llamada similar se recibía a las siete menos diez de la tarde de ayer en la delegación en Pamplona del diario vasco Deia. Una voz masculina repitió por dos veces, con voz pausada, «Aquí el Batallón Vasco-Español. Reivindicamos el atentado contra Argala, en Anglet».
¿El almirante Carrero Blanco fue vengado, por sus compañeros Marinos? ¡pues parece ser que si!. Cinco años y un día después de que su vehículo Dodge Dart negro volara por los aires en la calle Claudio Coello de Madrid. Argala volaba descuartizado por los aires de la ciudad francesa de Anglet (Aquitania) en su R-5 ¡Así es la Guerra!
....No se llamaba Luis (El marino). Fue uno de ellos por un concepto de “esto no puede quedar así”. Yo no sé si lo hubiera hecho, pero a este hombre le tenía mucho cariño. Éramos muy amigos. Su padre murió en la Guerra. Fusilado en Cartagena. Carrero le ayudó. Fuimos compañeros de promoción. Era excelente, sensacional, como ser humano y le echó sus narices, no cabe duda. Le mandaron destinado a Canarias. Tenía que esconderse por la posible venganza. Nosotros, sus compañeros, lo sabíamos. Éramos promociones de 28, de 30 miembros. Murió de enfermedad ya hace unos años. ¡Vamos que ni servicios secretos, ni Ultraderecha, ni nada de lo que los Putos Comunistas dijeron, solo compañeros de la Armada a titulo personal!.